martes, mayo 5

Agradece que tenés trabajo

Un amigo me dice; “Iñaki estás con vida, sano y con familia, amigos, comodidades y trabajo?, ¡sos bendito amigo mio!. Tienes que no solo cuidarte, sino también todo eso que ya te nombré hace rato”. Una cosa está relacionada con la otra si carece de uno de esos puntos o no funcionan bien en su vida, despídase de la felicidad y la comodidad en la tierra. 

Planeta en el que muchos desde siempre han trabajado o producido para sí mismos u otras empresas o instituciones para lograr sus objetivos o metas. Las personas no hemos trabajado siempre en lo mismo pero “lo hemos hecho, y hacemos con el mismo espíritu”, entre comillas porque en este punto muchos no coinciden. Por lo menos, mis padres, tíos, abuelos y personas mayores que yo con las nuevas generaciones de empleados o trabajadores de hoy día, que no presentamos el mismo compromiso o ganas que tuvieron ellos para con su trabajo, empleo o lo que haga uso de su talento y capacidad para hacer o mejorar un producto o servicio para el cliente, paciente o a quienes se le sirva algo en particular. Ahora en palabras de una firma consultora, la pregunta es si; 

¿Ya has abrazado tu trabajo hoy, o en otras palabras lo has cuidado, respetado, valorado y/o mejorado?, desde siempre el hecho de estar empleado para lo que sea que necesite de nuestras habilidades específicas es y ha sido una bendición o una gracia por lo que significa enfrentar tiempos de inestabilidad económica, tener recursos para responder bien las demandas básicas, para no acumular deudas o enfrentar dilemas financieros por haber gastado en tonterías o renunciar a su trabajo. Es un serio compromiso la vida  cómo el matrimonio o el haber traído al mundo una vida, que no es una mascota o muñeco, sino un ser humano que siempre va a necesitar atención y cuidado cómo sus propiedades particulares o herramientas que use para trabajar y vivir bien cómo su casa, vehículo, dispositivos de comunicación y cualquier herramienta que tenga una utilidad específica. La misma que no existen o llegan solas a sus manos sino que lo tuvo que intercambiar por el reconocimiento que tiene en su trabajo, empresa o lo que haga para ganar el dinero que también es una herramienta y no el todo cómo algunos lo conciben. 

Vivir para vivir

Y están equivocados porque mientras tengamos esa idea y mientras no nos concentremos en los detalles importantes de nuestra vida cómo nuestra salud y la de seres queridos, el tiempo nos demostrará que estuvimos equivocados en relación al porqué y para qué hemos trabajado, laburado o chambeado tanto.

Ahora afortunadamente se ha identificado que los trabajadores están renunciando a un ritmo mucho menor que hace unos años; en lugar de esto están empezando a “abrazar sus trabajos”. La renuncia es el acto de abandonar voluntariamente un puesto de trabajo, un derecho o una posesión. Es algo no habla bien de una persona, su nombre, título, empleo y experiencia, por lo que llevaría consigo siempre cómo una cicatriz o tatuaje en su identidad a donde vaya. 

El haber renunciado a cualquier compromiso no habla bien de nadie porque no representa una seguridad para quien lo quiera contratar para una tarea específica que no solo necesita de personas preparadas o con experiencia en el rubro, sino comprometidas con lo que hagan, su vida y lo que necesite atención y cuidado para que tenga seguridad y se desarrolle sin complicaciones.

El término de “abrazar el empleo” está tocando una fibra sensible, en parte porque representa un cambio brusco respecto al periodo de la “gran renuncia” de 2021/2022, cuando decenas de millones de estadounidenses dejaron sus empleos. En ese momento el mercado laboral estaba en auge, luego de un marcado descenso del empleo al comienzo de la pandemia. Y lo más probable es que no haya afectado solo al estadounidense porque conozco a muchos compatriotas que decidieron dejar su empleo por varias razones y que ahora deben estar cuestionádose un montón de cosas.