RIVAS: UN SINVERGÜENZA DESCARADO
La condena por estafador de títulos del exdiputado, exsenador Hernán Rivas, es un duro cachetazo a muchos. Primero al movimiento político al que pertenece, Honor Colorado, que lo había tenido sostenido durante mucho tiempo, afirmando de que todos aquellos que cuestionaban su título de abogado tendrían que ser perseguidos por ellos, como lo hicieron con la exsenadora Kattya González.
También es claro y contundente de que este sujeto, que se ha reído de todo un país, ha generado todo un caos de carácter jurídico, porque ¿qué pasa con las decisiones que él tomó con su voto en el jurado de enjuiciamiento de magistrados? ¿Qué pasa con Horacio Cartes, que lo sostuvo de una manera férrea y aguerrida ante críticas y también evidencias que surgían en torno a que no tenía el título de abogado? ¿Qué pasa con Silvio Trato apu’a. Ovelar, con Bachi Núñez, con Nano Galaverna y con muchos otros referentes de ese movimiento en la Cámara de Senadores que habían puesto la mano en el fuego por Hernán Rivas? Este terminó viniendo desde María Auxiliadora del Departamento de Itapúa., para reírse a carcajadas de un país que no ha tenido hasta ahora la capacidad, la decencia y la dignidad de pedir disculpas a un país en completo por haber determinado que Rivas tendría que ser el representante primero de los diputados y después de los senadores. Este duro cachetazo a este movimiento político necesita un acto de redención.
PEDIR PERDÓN Y ENMENDAR EL ERROR
La senadora Kattya González, quien denunció públicamente en el Senado a Hernán Rivas, fue posteriormente apartada por una decisión tomada en el quincho y por la afirmación de muchos integrantes en ese momento de ese grupo político que toma decisiones en el país y en donde Horacio Cartes no quiso escuchar ningún argumento alguno en favor de la legisladora en emprendió contra ella por haber osado cuestionar públicamente el título de Hernán Rivas, fue finalmente sacada del Senado con 23 votos cuando se requerían 30. Ni la forma cuidaron, el fondo menos. Lo que esperamos ahora de Horacio Cártes y de todos aquellos que lo acompañaron sin chistar desde el quincho es un acto de arrepentimiento, decir que se han equivocado y de que asumen las consecuencias de haber sostenido a alguien cuyas evidencias de no haber ni comenzado la carrera es una clara muestra de la manera en que se desprecia y se trata a todo el Estado de Derecho en el Paraguay.
Algunos creen que inclusive sabiendo que Hernán Rivas no tenía título, lo pusieron para demostrar que tenía del poder político y que podían hacer lo que quisieran con fiscales y con jueces, y eso es todavía mucho más grave.
HAY QUE RELANZAR LA POLÍTICA
El ámbito de la política paraguaya necesita evidentemente un relanzamiento.
Lo que tenemos como propuesta oficial y pública en términos de mandato no llenan los cupos de exigencias y demandas de la ciudadanía. La oposición no logra conciliar un discurso movilizador, algo que aglutine a los sectores que quieran un cambio verdadero, no un cambio de personas, no un cambio solamente de color partidario. La política paraguaya necesita ser relanzada en función del bien común y del interés en la gente.
Mientras no se coloque a ella, al mandante, en la posición que debiera, todo lo que se haga terminará cayendo en saco roto. No habremos visto ni mejoría en salud, ni en educación, ni en seguridad. Lo único que podríamos asegurar en las condiciones actuales es que el nivel de robo de 6 millones de dólares diarios o 2.200 millones de dólares al año va a continuar, haciendo que la sangría y la hemorragia nos termine a todos desgastando y desmoralizando.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
