viernes, mayo 29

3×3 por Benjamín Fernández Bugado. Viernes 29 de mayo del 2026

UNA JUSTICIA COMPLACIENTE EN CASO METROBUS
La corrupción y la justicia parecieran ser antagónicas
pero no lo son desafortunadamente en nuestro país. Muchos de los casos llevan años en
buscar dilucidarse y posteriormente decaen porque hay otra corrupción más grande o más
reciente que termina sepultando el recuerdo de ella.
Ahora los mismos fiscales que habían acusado a Jiménez Gaona y a otros del Ministerio de
Obras Públicas por el fracasado proyecto del Metrobús, que le costó al erario público más
de 100 millones de dólares, han sido sobreseídos de manera definitiva. Los fiscales que lo
habían acusado, que habían respondido a la decisión de un tribunal, ahora se allanaron y
terminaron con el pleito. Esto tiene más de siete años.
Jiménez Gaona hoy ya no es más que un empleado de Cartes en una empresa farmacéutica y el recuerdo de esa corrupción ha sido sepultada por otras corrupciones que se
están montando y por otras más que van a venir. Cuando no tenemos una justicia
predecible en el sentido de castigar los hechos delictivos, no de sobreseerlos, que es la
característica central de ella, vamos a seguir quejándonos de que la corrupción se nos roba
miles de millones de dólares por año, seis millones por día, lo dijo el propio ministro del
Interior, Enrique Riera, y sin embargo no tenemos la justicia que repare, que recupere, que
realmente desaliente a que otros corruptos sigan la misma senda de aquellos que han
esquilmado los recursos de este país. Nuestra justicia sigue aplazada.

RECUPERAR LOS ACTIVOS DEL IPS
.La actitud en el IPS debe ser de recuperación de todos
sus activos y es muy bueno que ahora hayan decidido ir en contra de una empresa que
había alquilado en San Antonio una propiedad de la previsional y que no había pagado lo
que debía y que además no había hecho las inversiones que había prometido. Si nosotros
miráramos la cantidad de propiedades que tiene el IPS, casi mil distribuidos en todo el país
con distintas categorías, vamos a notar claramente el poco interés que ha tenido la
previsional de cuidar a sus activos y permitir que ellos se conviertan en factores favorables
que enjuaguen la copiosa deuda acumulada en los últimos años en el sector sanitario y
también fundamentalmente en el sector de la jubilación donde ya se están devorando los
intereses que generan los recursos colocados en bancos y en financieras.
El IPS requiere una labor de cirugía mayor en términos financieros y aunque le toque a los
intereses de algunos, los muchos que podrían incluso no jubilarse o jubilarse con un mísero
salario dentro de unos 20 años tendrían que ser los elementos prioritarios en la política de
la previsional. A ellos que son los verdaderos dueños, a ellos habría que sostenerlos para
cuando llegue el momento jubilatorio, pero para eso hay que hacer la cirugía grande,
aquella que afecta a los intereses a los cuales los políticos generalmente van amarrados.
GUERRA SIN FIN.
Los conflictos bélicos en el mundo no cesan y hasta ahora parece que la guerra sigue siendo
un gran negocio para los países que tienen una alta producción de armas. Esa parece ser
también la lógica que ha llevado desde hace mucho tiempo a que se acumularan una gran
cantidad de pertrechos y de armas que requieren guerras para ser gastadas, para ser
utilizadas. Cada vez también la guerra se ha vuelto una cuestión más sofisticada con drones
y con otras múltiples formas donde la tecnología privilegia la acción por sobre la presencia
de seres humanos en el campo de batalla.
Los muertos se reducen en el terreno, en la confrontación entre adversarios, pero se
multiplican en los ataques aéreos. Esta es una nueva lógica que ha llegado incluso a nuestro
país en donde se ha decidido enfrentar a los narcotraficantes con varios vuelos cotidianos
sobre nuestro país con una acción más efectiva. Sólo que hay un problema.
No tenemos radares, aunque tengamos seis tucanos, pero sin radares eso no significa para
nada una ventaja frente a aquellos que siguen siendo los dueños de los cielos.
especialmente para actividades delictivas. La decisión de Estados Unidos de decidir que los
grupos del crimen organizado de Brasil, con fuertes ramificaciones en Paraguay, el PCC y el
Comando Vermelho, sean calificadas como organizaciones terroristas, podría presumir una
batalla y un combate más frontal contra estos adversarios de la democracia que también
utilizan en grandes cantidades las mismas armas que constituyen el factor fundamental de
las guerras.