jueves, septiembre 17

3×3 martes 15 de septiembre del 2026 por Benjamín Fernández Bogado

UN ACUERDO DESDE LA DEBILIDAD

El acuerdo logrado entre el Gobierno y los médicos constituye una victoria de estos últimos, que van a agregar 2 millones de guaraníes para todos los que habían reclamado mejores condiciones económicas y salariales, porque dijeron que desde hace 12 años no tenían ningún tipo de incremento. Esto también va a dar luz verde para que otros sectores que tienen dependencia del Estado, como los maestros, reclamen una situación similar en función directa de su capacidad organizativa.

Los cinco días de huelga de los médicos han dejado maltrecha la administración de Peña y han exhibido todas sus falencias y debilidades. La llamada de atención en público del presidente del Partido Colorado, el pedido de explicaciones sobre el ex banco en el que tenía inversiones, demuestra que está de salida y que cada momento será una oportunidad para aquellos que reclaman cuestiones al Gobierno que no han sido atendidas con anterioridad. Eso está en el trasfondo de estos reclamos.

Y la otra cuestión, indudablemente que hay que reformar el sistema sanitario, y de eso nadie habló nada. A nadie le interesa hacer el cambio que requieren los pacientes, el soberano, los mandantes, los que mantienen tanto al Gobierno como a los sindicalistas y a los que dependen de un salario del Estado. Hay que comprender en ese sentido que la ecuación tiene que ir directamente inversa.

Los que mandan no son los mandatarios, o no deberían serlo, sino que aquellos que realmente sostienen con sus impuestos toda esta estructura que no está funcionando ni trabajando para el pueblo.

UNA MINERÍA HUMANA

Las cuestiones de minerías en toda América Latina vuelven a cobrar una notable fuerza y también en el Paraguay, debido fundamentalmente a la aparición de las llamadas tierras raras. En varios países ha comenzado toda una carrera exploratoria, en otras naciones donde podrían encontrarse estos minerales.

Paraguay ha sido una referencia hace mucho tiempo del uranio en el Caazapá, como también el titanio en el Alto Paraná, pero no hemos pasado fuera de la cuestión de que podríamos tener grandes yacimientos o prospecciones de este tipo. Lo que el Paraguay requiere es un trabajo serio en donde los intereses del país se sobrepongan a los intereses privados, pero siempre voraces y ávidos cuando se trata de cuestiones de este tipo que tienen una manifestación amplia en distintos sectores, entre ellos la cuestión medioambiental. Varios de estos temas han sido abordados a lo largo de este tiempo en América Latina, pero no con la suficiente capacidad para resolver antes de la inversión aquellas cuestiones que tienen que ver con la vida y con el medioambiente que rodea al ser humano.

Ojalá cuando tengamos una carrera similar en el Paraguay tengamos en cuenta las prioridades que tiene que tener una explotación minera en nuestro país.

JÓVENES A LA DERIVA

La situación de nuestra juventud no es necesariamente la más auspiciosa ni halagüeña. Vivimos unos grandes cambios en materia laboral que ha llevado a tener un impacto incluso en la natalidad.

Hoy nuestros jóvenes tienen menos hijos, menos capacidad de reposición. Entrando al país en lo que se denomina el invierno demográfico, vamos a tener dificultades para administrar la República y evidentemente vamos a tener que echar mano quizás a inmigrantes provenientes de otros países y que encuentren en el Paraguay una forma de realización. No estamos atendiendo tampoco la educación de nuestros jóvenes, muchos de ellos envueltos en actividades académicas en donde no aprenden nada y en donde no tienen los recursos y posibilidades para vivir en un mundo competitivo donde el conocimiento es el 66% de la riqueza del mundo.

Nuestros jóvenes tampoco pueden acceder a una vivienda con la que puedan sostener una familia de cara hacia el futuro. Nuestra estructura social cruje y estamos muy lejos de buscar resolver esta ecuación. Simplemente nos contentamos como cuando explica el director del Instituto Nacional de Estadísticas que bajó la población paraguaya porque hubo una migración de úteros.

Esa no es una explicación que necesariamente tenga que darse cuando se trata de un problema poblacional que requiere una mirada holística y unas soluciones amplias y generosas.