jueves, septiembre 17

Paraguay paga US$ 1,13 millones por municiones de EEUU y proyecta nuevas compras

El Gobierno paraguayo concretó una compra de municiones a Estados Unidos por aproximadamente G. 8.200 millones, equivalentes a US$ 1,13 millones, para fortalecer las capacidades de las fuerzas de seguridad frente al crimen organizado y el terrorismo. La operación se realizó directamente entre ambos Estados mediante el programa estadounidense Foreign Military Sales (FMS) y abre la puerta a nuevas adquisiciones militares.

El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, informó que la operación fue ejecutada por la Dirección General de Material Bélico (DIGEMABEL) sin intermediarios comerciales. El mecanismo FMS permite al Gobierno estadounidense gestionar ventas de equipamiento y servicios de defensa a países aliados y socios, bajo procedimientos de revisión y aprobación propios de Estados Unidos.

La operación es además la segunda adquisición paraguaya mediante este programa, después de la compra de radares y equipos destinados a un puesto de control de la Fuerza Aérea Paraguaya a comienzos de 2025. La cooperación militar entre Asunción y Washington se amplió posteriormente con nuevos instrumentos bilaterales y el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA).

¿Qué compró Paraguay por G. 8.200 millones?

La operación corresponde a municiones adquiridas directamente de Estados Unidos. González explicó que serán destinadas a las fuerzas de seguridad paraguayas para operaciones vinculadas al combate contra el crimen organizado y el terrorismo.

El desembolso realizado por DIGEMABEL asciende a cerca de G. 8.200 millones, unos US$ 1.136.653 utilizando la cotización considerada al momento de difundirse la operación.

Defensa no detalló públicamente, en la información disponible sobre el anuncio, el volumen total de municiones adquirido, los calibres incluidos ni la distribución específica entre las instituciones de seguridad. Esos elementos resultan relevantes para dimensionar materialmente la compra y evaluar su utilización.

La operación tampoco siguió una compra comercial convencional. Paraguay recurrió al Foreign Military Sales, mecanismo mediante el cual el Gobierno estadounidense participa directamente en las operaciones de defensa con países extranjeros.

¿Cómo funciona el programa utilizado para comprar las municiones?

El Foreign Military Sales es un sistema de cooperación en seguridad administrado por Estados Unidos. El Departamento de Estado explica que el Gobierno estadounidense gestiona mediante este esquema ventas de capacidades de defensa a aliados y socios, mientras la Defense Security Cooperation Agency (DSCA) coordina su implementación con el Departamento de Defensa.

El proceso comienza con una solicitud formal del país interesado, que identifica la capacidad militar requerida y una estimación de los recursos disponibles. La operación pasa posteriormente por un proceso de revisión estadounidense y, cuando corresponde, por una notificación al Congreso de ese país.

Según González, una de las ventajas para Paraguay es la eliminación de intermediarios comerciales. El ministro sostuvo que la compra directa entre Estados permite reducir costos en las adquisiciones.

El Congreso paraguayo ya había analizado además un instrumento específicamente relacionado con este mecanismo. En marzo de 2026, el Senado aprobó el memorando suscrito entre el Ministerio de Defensa Nacional de Paraguay y el Departamento de Defensa de Estados Unidos relativo a la adquisición de artículos y servicios de defensa. El documento había sido firmado en Asunción el 21 de mayo de 2025.

¿Por qué Paraguay ya proyecta nuevas compras militares?

La adquisición de municiones no aparece como una operación aislada. Autoridades paraguayas se reunieron esta semana con representantes estadounidenses vinculados al programa FMS para analizar futuras adquisiciones de material militar.

Esta es la segunda vez que Paraguay utiliza el mecanismo. La primera operación correspondió a la adquisición de radares y equipos para un puesto de control de la Fuerza Aérea Paraguaya, realizada a comienzos de 2025.

La continuidad del programa muestra que el FMS empieza a consolidarse como uno de los canales utilizados por Paraguay para modernizar determinadas capacidades militares y de seguridad.

El alcance de esa política dependerá de cuáles sean las siguientes adquisiciones, sus montos, la disponibilidad presupuestaria y los procedimientos institucionales requeridos para concretarlas. Por ahora, Defensa confirmó que existen conversaciones para futuras compras, pero no detalló públicamente nuevos contratos.

¿Puede Paraguay volver a fabricar sus propias municiones?

Este es uno de los puntos más relevantes del anuncio. González confirmó que durante las conversaciones con representantes estadounidenses se analizó “la posibilidad de la reactivación” de una fábrica de municiones en Paraguay.

La idea tiene antecedentes. Documentos presupuestarios oficiales muestran que la Dirección de Material Bélico ya tenía entre sus productos estratégicos la reactivación de la fábrica de municiones. Además, el Estado llegó a contratar trabajos específicamente destinados a recuperar la planta industrial.

Los registros de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) muestran, por ejemplo, una licitación para servicios de reactivación de la planta industrial de la fábrica de municiones adjudicada por G. 3.940 millones. El contrato fue firmado en 2011 y posteriormente pagado en su totalidad.

Por eso, la iniciativa mencionada ahora por Defensa no supone crear desde cero una industria nacional. El interrogante es si el Gobierno pretende recuperar capacidad productiva existente, qué inversión requeriría y qué participación tendría Estados Unidos en una eventual reactivación.

¿Cómo se amplió la cooperación militar con Estados Unidos?

La compra se produce dentro de una relación de defensa que incorporó nuevos instrumentos durante los últimos dos años. Uno de ellos es precisamente el memorando sobre adquisiciones de artículos y servicios militares firmado en mayo de 2025.

Otro componente es el Acuerdo sobre el Estatuto de las Fuerzas (SOFA), firmado en Washington el 15 de diciembre de 2025. El instrumento establece un marco jurídico para la presencia de personal estadounidense durante actividades acordadas entre ambos gobiernos.

El canciller Rubén Ramírez Lezcano explicó ante la Comisión Permanente del Congreso que las operaciones conjuntas son coordinadas por las autoridades de seguridad de ambos países. También sostuvo que el régimen no implica impunidad ante eventuales infracciones legales y que el personal de cada país queda sujeto a la jurisdicción prevista por el acuerdo.

El Senado aprobó el proyecto relativo al SOFA en marzo de 2026 y lo remitió posteriormente a la Cámara de Diputados. El acuerdo también fue objeto de pedidos de informes dentro del Congreso durante este año, señal de que sus alcances continuaron bajo seguimiento legislativo.

¿Qué cambia para la política de defensa paraguaya?

La compra de G. 8.200 millones es relativamente acotada cuando se observa aisladamente, pero adquiere otra dimensión al insertarse en una sucesión de decisiones de cooperación militar entre Paraguay y Estados Unidos.

En menos de dos años aparecen la compra de radares y equipos mediante FMS, un memorando específico para adquisiciones militares, nuevas compras de municiones, el SOFA y conversaciones sobre futuras operaciones y recuperación de capacidad industrial nacional.

Esto plantea también exigencias de transparencia. Las compras vinculadas con defensa involucran información que puede estar legítimamente restringida por razones de seguridad, pero sus montos, fuentes de financiamiento, procedimientos administrativos y objetivos generales siguen siendo elementos relevantes para el control del gasto público.

En ese escenario, la eventual reactivación de la fábrica de municiones abre una discusión diferente. Una cosa es adquirir insumos mediante FMS y otra desarrollar nuevamente capacidad productiva dentro del país, lo que requeriría inversiones, equipamiento, transferencia tecnológica y una definición sobre la demanda que justificaría su funcionamiento.

¿Paraguay pasará de comprar municiones a producirlas?

Por ahora, Defensa confirmó solamente que la posibilidad está siendo evaluada. No existe en la información pública disponible un monto de inversión, cronograma ni acuerdo anunciado con Estados Unidos para reactivar la fábrica, por lo que sería prematuro presentar el proyecto como una decisión ya tomada.

Lo concreto es que Paraguay desembolsó G. 8.200 millones para adquirir municiones mediante el FMS y que las autoridades ya negocian la continuidad de este mecanismo para futuras adquisiciones.

La eventual recuperación de la fábrica modificaría esa ecuación al incorporar producción nacional a una política que actualmente depende, al menos para estas operaciones, de adquisiciones externas.

La próxima etapa permitirá determinar si las conversaciones quedan limitadas a nuevas compras o derivan en un proyecto industrial. Ese punto será relevante para evaluar cuánto invertirá Paraguay en defensa, qué capacidades pretende desarrollar y qué papel tendrá Estados Unidos dentro de ese proceso.