CARADUREZ EN GRADO SUMO
El retorno apresurado del embajador de Paraguay en Estados Unidos para retomar su banca, el de Gustavo Leite, ha sido también una demostración de realismo que el gobierno oficialmente no ha querido reconocer. Dijo en su primera intervención de que no hay plata, que el Estado se encuentra prácticamente quebrado y que debe hacer grandes esfuerzos para por lo menos ahorrar 400 millones de dólares que sean derivados a pagar las cuentas con farmacéuticas que suman más de 1.000 millones de dólares y que sería lamentable entregar el caos del país a la oposición en el hipotético caso de que ésta alcanzara el poder en el 2028.
Ciertamente hizo una descripción cruda y despiadada, aunque también aprovechó para criticar al hacedor de este proyecto el exministro de Economía Fernández Valdovino que ahora cobra 100 millones de guaraníes por esos servicios como consejero de Itaipú. Este gobierno no ha tenido la capacidad de autocrítica y ahora le critican desde su propio entorno afirmando de que no hay recursos para enfrentar las obligaciones corrientes del Estado paraguayo y que tendría que hacer énfasis en materia de salud, de educación y de seguridad, algo que venimos hablando de manera insistente desde hace varios años. El movimiento oficialista ahora es gobierno y es oposición al mismo tiempo.
Ya no se contentan que los movimientos internos de los partidos colorados tengan esa característica tan singular. Ahora, dentro del mismo oficialismo, hay oposición y gobierno. ¿Qué les parece la caradura y el cinismo? Las cuestiones de seguridad en el país hace bastante tiempo que requieren una mirada mucho más profesional que la que tenemos.
UNA INSEGURIDAD CRECIENTE
Se quiso decir que 15 mil policías más en las calles resolverían el problema. Al contrario, la muy escasa formación y preparación de los nuevos policías ha llevado a una situación de colapso del propio sistema que no ha tenido la capacidad de hacer que la gente viva mejor y que tenga una mejor planificación la seguridad en su conjunto. Muchos de estos nuevos policías ya han sido cuestionados por adicciones a las drogas y no pasará mucho tiempo en que los veamos también como parte de la comunidad del crimen organizado.
Un país que simplemente piensa en colocar 15 mil policías más en las calles con el solo propósito de duplicar o triplicar el número de votantes para las próximas elecciones nos demuestra que tienen una mirada absolutamente sesgada y egoísta sobre una cuestión que debería ser política de Estado. A los paraguayos nos interesa y nos importa que tengamos una policía profesional entrenada para dicha actividad y que no tenga visos de intereses electorales de por medio y que los políticos no sigan teniendo cupos para colocar a los suyos dentro de la estructura de la seguridad del país. Si eso no cambiamos nos pasará lo mismo que en materia de salud y en materia de educación.
Dejamos que lo electoral y lo partidista se sobrepongan a las verdaderas funciones de los profesionales que tendrían que ejercer tareas en hospitales, en escuelas y en la policía.
EL FENÓMENO DEL NIÑO SE VIENE CON TODO
Una de las cuestiones de las que poco hablamos es la llegada del fenómeno del niño. Ahora se advierte que los cauces de agua que están generalmente llenos de basura en las ciudades se pueden convertir en factores de desestabilización profunda en ciudades y en pueblos.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
