Cosquillas al dragón
Por Cristian Nielsen
El 21 de agosto de 1945, apenas 12 días después que Nagasaki fuera borrada del mapa por la bomba Fat Man, el físico norteamericano Harry Daghlian, de 24 años, trabajaba solo a altas horas de la madrugada con bloques de plutonio preparando lo que en esos días empezaba a llamarse “reacción nuclear crítica”, es decir, el paso previo a la reacción en cadena que mueve a los reactores nucleares o bien, provocan explosiones de potencia destructiva inimaginable. Alguno de los componentes se salió de su lugar y el joven científico no tuvo más remedio que tomar el plutonio con las manos y sacarlo de su sitio para evitar una catástrofe.
Daghlian recibió una dosis masiva de radiación y falleció después de 25 días de inenarrable agonía. Había estado jugando, como todos sus co...