El ogro filantrópico
A juzgar por los hechos, el Estado paraguayo evidentemente está diseñado para un solo propósito: robar o convertir en supermillonarios a cualquiera que pase por dicho sitio.
No hay un solo día sin escándalos al interior de su estructura, lo que nos hace preguntarnos ¿Cómo les fue tan fácil hacer todo esto?. El caso de la ex titular de Petropar, Patricia Samudio, es una muestra más del desaguisado en el que se encuentra constituido la forma administrativa del Estado paraguayo.
Se tenían US$ 350 millones para propósitos nobles, para comprar elementos para enfrentar el Covid, pero en realidad ese dinero fue para pagar las deudas del marido. O sea, la titular de Petropar usaba plata supuestamente para un propósito que no era tal y terminaba finalmente enjuagando las acreencias del mar...