
La propuesta ofrece recorridos guiados entre plantas medicinales, experiencias sensoriales y una degustación herbal durante dos jornadas de vacaciones invernales.
El Centro Experimental de Recursos Medicinales habilitará durante las vacaciones de invierno una propuesta orientada a familias y visitantes interesados en la naturaleza, el bienestar y el conocimiento tradicional. El Circuito Aromático Medicinal se realizará el sábado 11 y domingo 12 de julio, con recorridos guiados de aproximadamente 90 minutos entre más de 20 especies de plantas medicinales y aromáticas.
Un circuito especial para las vacaciones de invierno
La actividad se desarrollará en dos turnos durante ambas jornadas: de 09:30 a 11:00 y de 14:00 a 15:30. La propuesta busca ofrecer una alternativa educativa y recreativa durante el receso invernal, combinando aprendizaje al aire libre, contacto con la biodiversidad y experiencias sensoriales.
El costo de participación será de G. 50.000 por persona, mientras que los niños menores de 5 años podrán ingresar sin costo. Las inscripciones se encuentran habilitadas a través del número 0982 416 690, según la información difundida por la organización.
La iniciativa se presenta como una opción para quienes buscan actividades familiares alejadas de los circuitos tradicionales de entretenimiento. El recorrido incorpora contenidos sobre medicina natural, reconocimiento de especies y prácticas responsables vinculadas al uso de plantas con propiedades terapéuticas.
Más de 20 especies medicinales y aromáticas
Durante aproximadamente 90 minutos, los participantes recorrerán un sendero guiado donde podrán conocer más de 20 especies de plantas aromáticas y medicinales. La experiencia está diseñada para estimular la observación directa y permitir que los visitantes identifiquen diferencias en formas, colores, texturas y aromas.
Uno de los ejes centrales será el reconocimiento de las hojas y la intensidad de los aromas naturales. A partir de esta aproximación sensorial, los guías explicarán las propiedades atribuidas a distintas especies y las prácticas recomendadas para un uso responsable.
El enfoque busca evitar una mirada exclusivamente ornamental sobre las plantas. La propuesta incorpora conocimientos relacionados con la medicina natural y tradicional, al tiempo de destacar la necesidad de comprender las características particulares de cada especie antes de cualquier utilización.
Biodiversidad y conocimiento ancestral
El circuito también apunta a recuperar el valor del conocimiento transmitido entre generaciones. Las plantas medicinales forman parte de prácticas históricas presentes en numerosos hogares y comunidades, donde diferentes especies han sido utilizadas tradicionalmente en infusiones y otros preparados.
Desde esta perspectiva, la actividad propone vincular el aprendizaje práctico con la conservación de la biodiversidad. El reconocimiento de especies y sus características permite dimensionar el valor ambiental y cultural de recursos naturales que forman parte del patrimonio vegetal.
La experiencia incorpora además una dimensión educativa para niños y adultos. El contacto directo con las plantas facilita una comprensión más concreta de los ecosistemas y de la necesidad de proteger los recursos naturales frente a la pérdida de biodiversidad y el uso inadecuado de determinadas especies.
Una experiencia guiada a través de los cinco sentidos
A diferencia de una visita convencional, el Circuito Aromático Medicinal plantea una experiencia basada en la participación activa. Los visitantes podrán observar las formas de las hojas, reconocer variaciones cromáticas y percibir la intensidad de los aromas liberados por diferentes plantas.
El componente sensorial busca convertir el recorrido en una herramienta de aprendizaje. La memoria asociada a los aromas y texturas puede facilitar el reconocimiento posterior de las especies, especialmente entre los participantes más jóvenes.
La propuesta también incorpora explicaciones sobre buenas prácticas y uso responsable. Este punto resulta relevante debido a que el origen natural de una planta no implica automáticamente que pueda ser utilizada sin precauciones. La identificación correcta y el conocimiento sobre sus propiedades constituyen elementos centrales dentro del recorrido.
La Casita del Té Naciente como cierre del recorrido
La experiencia culminará en “La Casita del Té Naciente”, un espacio preparado para recibir a los visitantes después del sendero guiado. Allí, una chimenea encendida acompañará la degustación de una infusión herbal recién preparada.
El cierre busca integrar los conocimientos adquiridos durante el circuito con una experiencia concreta vinculada a los aromas, sabores y sensaciones trabajadas a lo largo del recorrido. La propuesta está diseñada como un momento de descanso después de aproximadamente 90 minutos de actividad.
Este espacio completa una experiencia que combina educación ambiental, recreación y bienestar. La presencia de una infusión herbal permite trasladar parte del aprendizaje hacia una práctica cotidiana, reforzando al mismo tiempo la importancia del conocimiento responsable sobre las especies utilizadas.
Una alternativa familiar entre naturaleza y aprendizaje
La programación del sábado 11 y domingo 12 de julio amplía las opciones disponibles durante las vacaciones de invierno para familias que buscan actividades educativas fuera de espacios cerrados. Los dos turnos diarios permiten distribuir la participación entre horarios de mañana y tarde.
Con un costo de G. 50.000 por persona y acceso gratuito para menores de 5 años, el circuito propone una jornada centrada en el contacto con la naturaleza y el reconocimiento del patrimonio medicinal y aromático.
La iniciativa busca convertir el receso invernal en una oportunidad para aprender al aire libre, fortalecer el vínculo entre generaciones y acercar a nuevos públicos al conocimiento sobre plantas medicinales. En un contexto de creciente interés por el bienestar y la biodiversidad, el circuito plantea una experiencia donde naturaleza, educación y tradición convergen en un mismo recorrido.