
La nueva gestión del INAP apuesta por fortalecer la industria audiovisual mediante formación, preservación patrimonial y atracción de inversiones internacionales.
La nueva directora ejecutiva del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), Natalia Fuster, presentó los principales lineamientos de su administración, centrados en consolidar la institucionalidad del organismo, fortalecer la capacitación de profesionales, preservar el patrimonio audiovisual y posicionar a Paraguay como un destino competitivo para inversiones y producciones cinematográficas internacionales.
Continuidad institucional como punto de partida
Fuster asumió la dirección ejecutiva del INAP tras ser seleccionada mediante un concurso público. Economista egresada de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), cuenta con experiencia en gestión cultural y proyectos vinculados a las artes escénicas y la videodanza.
Durante una entrevista en el programa Tribuna, sostuvo que uno de los principales desafíos será consolidar los avances alcanzados por la administración anterior y garantizar la continuidad de las políticas públicas desarrolladas desde la creación del instituto.
La directora explicó que el INAP continúa ejecutando los Fondos Nacionales para el Audiovisual, cuyo sexto llamado permanece vigente, mientras se prepara una nueva convocatoria para respaldar proyectos cinematográficos nacionales.
Paraguay busca posicionarse como destino audiovisual
Uno de los principales objetivos de la nueva gestión consiste en fortalecer las condiciones para atraer producciones audiovisuales internacionales y consolidar a Paraguay como un polo regional del sector.
Según Fuster, el país dispone de ventajas competitivas como su ubicación geográfica y un régimen tributario atractivo, aunque señaló que será necesaria una mayor articulación entre las instituciones públicas y el sector privado para captar inversiones.
La directora afirmó que el crecimiento de la industria audiovisual representa una oportunidad para dinamizar la economía, generar empleo especializado y ampliar la participación de empresas paraguayas en proyectos internacionales.
La formación técnica como eje estratégico
Entre las prioridades institucionales figura la creación de una Escuela Nacional de Cinematografía o una escuela pública especializada que permita formar profesionales en las distintas áreas que demanda la industria audiovisual.
La propuesta contempla la capacitación de realizadores, camarógrafos, sonidistas, técnicos de iluminación y otros perfiles especializados, con el objetivo de que futuras inversiones internacionales puedan contratar talento local.
Fuster indicó además que el instituto evaluará las condiciones necesarias para que esta oferta académica alcance reconocimiento universitario y responda a estándares de formación profesional.
Preservación del patrimonio y adaptación tecnológica
La nueva administración también buscará avanzar en políticas orientadas a la conservación del patrimonio audiovisual paraguayo mediante programas de resguardo y digitalización de materiales históricos.
La directora remarcó la necesidad de proteger películas, registros documentales y otras producciones que forman parte de la memoria cultural del país, al tiempo de desarrollar estrategias para su conservación a largo plazo.
En paralelo, el INAP prevé incorporar el análisis del impacto de las nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, dentro de sus políticas institucionales para acompañar la transformación de la industria audiovisual.
Una planificación con visión de largo plazo
Fuster sostuvo que el fortalecimiento del sector audiovisual requiere políticas públicas sostenidas que trasciendan los períodos administrativos y permitan consolidar una institución estable.
Entre las metas planteadas se encuentran la consolidación de mecanismos permanentes de financiamiento, el fortalecimiento de la formación profesional, la preservación del patrimonio audiovisual y la promoción internacional de Paraguay como destino para producciones cinematográficas.
La directora concluyó que estos objetivos solo podrán alcanzarse mediante un trabajo coordinado entre el Estado, los realizadores, productores, técnicos y el sector privado, con una planificación que proyecte el desarrollo de la industria para las próximas décadas.
Periodista Senior