viernes, octubre 9

Violencia y amedrentamiento empañan las elecciones en Quyquyhó: denuncian ataques a cintarazos y despliegue policial

La jornada electoral en el distrito de Quyquyhó, departamento de Paraguarí, se vio empañada por episodios de violencia, denuncias de amedrentamiento a votantes y agresiones en el interior de la Escuela Básica N.º 76 “Fulgencio Yegros”.

Los incidentes se produjeron en medio de un enfrentamiento entre sectores internos de la Asociación Nacional Republicana (ANR). Por un lado, se encontraban simpatizantes del equipo del candidato Gabriel Derene y, por otro, guardias y seguidores del diputado Esteban Martín Samaniego, quien respalda la candidatura de su esposa, Patricia Corvalán.

Según denuncias de testigos y registros audiovisuales difundidos tras los hechos, un grupo de aproximadamente 15 guardias presuntamente vinculados al legislador ingresó al establecimiento y generó momentos de tensión entre los electores. Los denunciantes señalaron que algunos portaban riñoneras que despertaron sospechas y que ciudadanos que acudieron a votar fueron agredidos con cinturones.

En los materiales audiovisuales se escuchan pedidos de calma de las personas presentes, mientras se observa a un hombre utilizando un cinturón para dispersar a quienes se encontraban en el lugar.

Como consecuencia de los incidentes, Manuel Amarilla Meza, integrante del equipo político de Derene, sufrió heridas en el rostro y tuvo que ser trasladado en ambulancia hasta un centro asistencial.

Ante la imposibilidad de garantizar el orden en ese momento, el Tribunal Electoral dispuso la suspensión provisoria de las votaciones en el local. Para contener los disturbios, la Policía Nacional movilizó a efectivos antimotines, personal montado y agentes del Grupo Especial de Operaciones (GEO).

En cuanto a la integridad del proceso electoral, el director de Procesos Electorales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Carlos María Ljubetic, aseguró que los maletines electorales y las máquinas de votación no sufrieron daños. Indicó que permanecieron en recintos cerrados y lacrados, bajo resguardo policial.

Por su parte, los afectados cuestionaron la actuación inicial de la Fiscalía en el lugar y denunciaron una falta de intervención inmediata ante los hechos de violencia.