miércoles, mayo 6

Vida y optimismo

El optimismo se entiende cómo la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más favorable o  tener buena perspectiva, confianza o fe de que buenas cosas pasarán en cualquier vida, trabajo o proyecto. El Alzheimer es un trastorno cerebral progresivo que destruye lentamente la memoria y las habilidades de pensamiento, haciendo que eventualmente sea imposible realizar las tareas más simples. Un hombre ha desafiado a la ciencia: fue «condenado» a los 40 y sigue vivo a los 76. 

Se trata de  Doug Whitney de 75 años, ha escapado a su destino genético. Como muchos miembros de su familia, Whitney heredó una rara mutación genética que prácticamente garantiza que desarrollará Alzheimer de inicio temprano. Pero Whitney, cuyos familiares mostraron los primeros síntomas de deterioro cognitivo a principios de los 50, conserva una mente ágil sin signos de esta devastadora enfermedad, y un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington. No existe una cura que revierta por completo la enfermedad de Alzheimer.

Sin embargo, hay tratamientos disponibles que pueden ayudar a:

  • Manejar los síntomas: Medicamentos como los inhibidores de la colinesterasa (donepezilo, galantamina, rivastigmina) y la memantina se utilizan para estabilizar o, en algunos casos, mejorar temporalmente las funciones cognitivas y conductuales.
  • Modificar el curso de la enfermedad: Recientemente, se han aprobado terapias como lecane b y donan emab (en algunos países y bajo ciertas condiciones) que buscan reducir la acumulación de la proteína beta-amiloide en el cerebro. Estos fármacos han demostrado que pueden reducir el deterioro cognitivo y funcional en personas en las etapas tempranas del Alzheimer.
  • Terapias no farmacológicas: Intervenciones como la terapia ocupacional, la musicoterapia, la estimulación cognitiva y los ajustes en el estilo de vida (ejercicio, dieta, sueño) son fundamentales para mejorar la calidad de vida y el bienestar del paciente y su cuidador.

Contra toda lógica 

El hombre sigue viviendo una vida normal, lúcido, conduciendo y recordando nombres.  residente cerca de Seattle, Washington, fue identificado como un caso excepcional en 2011. La causa exacta de la enfermedad de Alzheimer no se conoce completamente en la mayoría de los casos. Se cree que es el resultado de una combinación compleja de factores de riesgo que, con el tiempo, conducen a cambios biológicos en el cerebro.

La experiencia de una persona con Alzheimer es muy individual, pero se caracteriza por un deterioro progresivo en la memoria, el pensamiento, el comportamiento y la capacidad para realizar las actividades diarias. Los síntomas evolucionan a medida que la enfermedad avanza, generalmente dividida en etapas: leve, moderada y grave. Solo imagine que no recuerda el nombre de sus padres, hermanos, tíos, primos y/o sobrinos y lo que hizo al despertar o cuál fue su comida más reciente. Es lo que vive cualquiera que padece esta enfermedad.

Su caso (el de un hombre que debió enfermar hace veinticinco años y no lo hizo) es una rareza sin precedentes en la historia médica: una ventana abierta hacia lo que podría ser la clave para frenar, tratar o incluso curar una de las enfermedades más devastadoras del mundo. Afortunadamente no sufrí esta enfermedad, más el vivir con un politraumatismo craneoencefálico, aunque no sea lo mismo, es algo cercano a quienes sufren de esta complicación.