Nos encontramos en una realidad en donde cada día, se nos pide ser más como
maquinas en lugar de personas y resulta agobiante en ciertos momentos. Es entonces
cuando de seguro, solo buscamos un espacio para poder sentirnos seguros, recargar
energía y ver como seguir adelante. Todos necesitamos alguna fuente que
consideremos como alguna clase de combustible para encontrar un poco de
inspiración.
Ahora, ¿cuál es esa fuente? La verdad es que son bastantes y dependiendo de las
circunstancias y de la persona, se podría alcanzar el objetivo de conseguir conectar
con las ideas que se buscan obtener. Aunque algunas veces, quizá nos estemos
haciendo daño mientras obtenemos esa suerte de efecto placebo para sentirnos mejor
y creer que nuestra mente pueda de cierta forma, ser ilimitada.
En esta vida, muchos buscan inspiración en el alcohol, en una copa de un buen vino,
en un vaso de algún whiskey bien potente o en unas simples latas de cerveza.
Históricamente, el alcohol ha sido una fuente de inspiración para grandes personajes,
desde políticos hasta escritores y cantantes. Un histórico inspirado en el alcohol, es el
primer ministro británico, Winston Churchill, se cuenta que solía beber un trago de
whiskey escoces de desayuno antes, durante y después de la segunda guerra
mundial.
Escritores famosos como Ernest Hemingway y Charles Bukowski, son recordados por
algunos debido a su amor al alcohol, llegaron a escribir y citar sobre como les ayudaba
con sus obras. Igualmente, es importante recordar que las bebidas alcohólicas pueden
tener efectos negativos en la creatividad y en la salud, llegando a dañar la memoria y
la coordinación.
Hay muchos otros vicios que las personas utilizan para alcanzar lo que consideran
como una iluminación. Es el caso de la comida, vivimos en un país rico en ganadería y
cultivos, contamos con una gastronomía reconocida a nivel mundial, de cierta manera
todos tenemos algún platillo típico que nos reconforta constantemente, por más dañino
que sea. Aun así, existen fuentes sanas de inspiración que ayudan a estimular la
creatividad.
La naturaleza que podemos encontrarla en los parques mientras que se realizan
ejercicios, puede servirnos como una fuente de inspiración saludable, siempre y
cuando no nos excedamos. La lectura y la música ni que decir, un buen libro o esa
canción hipnotizante e incluso pintar un cuadro, el arte en general es una fuente
infinita de inspiración que, como sociedad debemos de aprender a valorar por nuestro
bien común y tratar de encontrarnos siempre inspirados.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
