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jueves, diciembre 2, 2021
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Asunción

Vergüenza inadmisible
V

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Sería interesante que el Presidente de la República compartiera con el país los factores objetivos por los cuales está tan orgulloso del sistema de salud. De veras, no nos vendría mal un baño de optimismo, sobre todo a las puertas del año 2021 que todos esperamos nos traiga alguna esperanza de mejores horizontes.

Cuando el mundo se sumerge en las sombras de un rebrote de la pandemia, en todas partes se ha iniciado el operativo masivo de vacunación comenzando por el personal médico y los mayores de 65 años. Todos… menos nosotros.

Se dirá que no podemos comparar nuestras posibilidades financieras con las de Alemania o EE.UU. No, pero tampoco somos los 90 millones de alemanes ni los 330 millones de yanquis. Somos siete millones y, como máximo, 15.000 médicos y unos 455.000 mayores de 65. No caeremos en el simplismo de decir que medio millón de vacunas se consigue con facilidad. Hay un proceso largo y tedioso, que sin embargo muchos países ya transitan desde mayo, ni bien se conocieron los primeros resultados laboratoriales. En el Paraguay, con “uno de los mejores sistemas de salud del mundo”, no sólo no sabemos cuándo empezaremos a vacunar sino que hay funcionarios que andan mendigando públicamente “algunas” vacunas a Argentina y Brasil. Es más.

El propio ministro de Salud dijo que las negociaciones de compra se detuvieron cuando hubo exigencia de dinero por adelantado. ¿En qué mundo vive el ministro? Las vacunas no se regalan.

Son el resultado de un esfuerzo empresarial con inversiones masivas. Hay que pagarlas. Si para importar lavarropas hay que abrir cartas de crédito y dejar anticipos, qué piensa el ministro, ¿Qué un millón de vacunas se entrega a consignación?

Tenemos uno de los mejores sistemas de salud del mundo pero la población no sabe cuándo la llamarán a vacunarse. ¿Cómo? ¿No era que estaban reservados US$ 90 millones para la compra de vacunas dentro de la ley de emergencia? ¿Cuándo van a dejar de ofrecer este triste espectáculo de incapacidad de gestión? Ya pasó la etapa de los discursos. Es la hora de los resultados. Por lo menos, deberíamos saber si van a comprar alguna vacuna o tendremos que poner la vida de miles de paraguayos a merced de la “buena voluntad” de vecinos que consientan en regalarnos algunas vacunitas.

Dejen ya de burlarse de un país que vive con miedo. Basta.

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