miércoles, mayo 27

Una opción para la suba de combustibles

No tenemos forma de controlar el precio del combustible, cualquier cosa que el Estado haga es un parche costoso y momentáneo. Pero si existen opciones que pueden hacer más viable la economía del ciudadano y amortiguar los altos costos.

Hasta ahora resulta confuso como es que Mario Abdo no derogó el decreto dejado por Cartes que le saca el protagonismo a Petropar en la compra de combustibles y que le obliga a tener intermediarios. Ahora con una presentación realizada por el Diputado Hugo Ramírez se plantea derogar los puntos de ese decreto y la estatal pueda comprar a empresas que no presenten declaraciones juradas como exige hoy la ley.

Algunos proveedores por sus propias características institucionales les resulta imposible presentar declaraciones juradas, como es el caso de PDVSA y otros productores a los que la estatal les podría comprar directamente combustible abaratando una parte de los costos que generan los intermediarios.

Eliminar esta barrera y permitir que Petropar pueda comprar como mínimo el 30% del combustible que ingresa al país, son los cambios de raíz que van a generar una competencia más justa y que no requiere de subsidio, estos cambios ya están en el proyecto presentado en la última sesión de diputados.

Del mismo modo se hizo una solicitud de información al Ministerio de Hacienda, para saber a dónde va ese aporte intergubernamental que hace Petropar, ya que de ser eliminado se podría lograr una reducción de 300 guaraníes por litro aproximadamente. El informe es necesario para estar seguros de que este rubro no afecte a la educación y a la salud en el caso de que este aporte sustente estos servicios públicos, de ser así, se debería mantener el aporte intergubernamental.

No es menor la suspicacia que genera el hecho de que el ex Presidente Horacio Cartes haya dejado un decreto que le obliga a Petropar a tratar con intermediarios y luego de un tiempo inicie una nueva empresa privada de estaciones de servicios.

Pero acá lo necesario es ir más allá. Si estuvimos evaluando la posibilidad de tener un crédito de 100 millones de dólares para subvenciones, se podría revertir para movilidad eléctrica, una inversión que se transforme en un aporte en el marco de una asociación público privada, no una subvención, sino una inversión que se pague sola, y al mismo tiempo logre una respuesta inmediata a la necesidad del usuario del transporte público reduciendo el costo de los pasajes. Hoy 42% o más del costo del pasaje depende del combustible. Necesitamos medidas más creativas que no terminen en la eterna subvención que es insostenible.

La cordura llego al congreso y se retrocedió con la intención de crear un fondo para subsidiar y estabilizar los precios del combustible, algo insostenible en corto, mediano y largo plazo.

El transporte público eléctrico no es la única respuesta, debemos repensar un cambio de la matriz energética, algo que sea más profundo, y que finalmente nos de esa anhelada independencia. Si nos animamos al cambio, si apostamos por estas alternativas tecnológicas vamos a dar un salto cuántico y sostenible.