Existimos en un mundo con mucha vida y conexiones entre las mismas que al comprenderlas y evaluarlas pueden explicar muchas cosas de dónde y cómo vivimos. No hay duda que cómo humanos poluímos, contaminamos y destruimos el ecosistema con frecuencia e intensidad.
De esto nos habla el cambio climático que lo sentimos más en el invierno del hemisferio norte, verano en el sur y muchos cambios que presentan la flora y fauna del mundo. Que, al tomarnos unos minutos para estudiarlos, entenderemos el estado de la salud ambiental de nuestras ciudades.
El comportamiento y las tripas de las abejas sirven para avisarnos que algo no funciona y son claves para el medioambiente. De hecho, los científicos creen que sirven para medir la calidad del aire de las ciudades.
Según un estudio publicado en la revista científica Insect Science, las tripas de las abejas silvestres pueden funcionar como un informe medioambiental. Y es que su contenido intestinal refleja la calidad ecológica urbana. Con esto no debemos tener cuidado con lo que les demos de comer, sino con la calidad de lo que consuman, que son el néctar y polen de la flora que existe donde tengan acceso y eso significa que al no estar en buenas condiciones no solo perjudica a los insectos y animales que los consuman, sino al ser humano, porque la mala calidad del polen puede empeorar problemas respiratorios y alergias. Influye en el deterioro del bienestar mental y la calidad de vida
Notables hallazgos
El estudio se utilizó a la abeja albañil solitaria Osmia excavata como organismo indicador. Los investigadores analizaron ejemplares recogidos en diez zonas de agricultura urbana de la ciudad china de Suzhou.
El resultado fue un retrato sorprendentemente detallado del entorno urbano en el que viven estos polinizadores. El resultado fue un retrato sorprendentemente detallado del entorno urbano en el que viven estos polinizadores.
Por eso las tripas de las abejas pueden ayudar a crear ciudades más respetuosas con el medioambiente. Los intestinos de las abejas también contenían numerosos bacteriófagos (virus que infectan bacterias), muchos de ellos desconocidos hasta ahora. Las ciudades paraguayas o sudamericanas no son iguales a las chinas con millones de habitantes, sus infraestructuras y lo que hagan allí que sea cual sea su actividad debe hecha respetando no solo su comodidad sino la de las vidas s a las que pueda perjudicar tener oxígeno en buenas condiciones no solo para sus parientes, conocidos, personas y animales que quiera respiren O2 en buenas condiciones para su salud.
La abeja demuestra que las ciudades padecen estrés ambiental, que se trata de una reacción de la persona ante una situación concreta en la que se presenta un conjunto de variables ambientales cuya disposición e intensidad hace que sean percibidas como aversivas para el ser humano.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
