jueves, mayo 14

Trabajar sin pausa ni descanso

Usted creía que los cambios de hoy día se limitaban a cómo lucimos, nos “comunicamos”, movemos y otros verbos que habitualmente existen en nuestras jornadas diarias. Pues no, existen otros campos que se encuentran en importantes transiciones en nuestro mundo. Uno de dichos campos es el trabajo. En los EE.UU se quiere hacer un adiós a la jornada laboral de 8 horas; Elon Musk y el dueño de Google quieren que todos trabajen sin descanso.

La jornada laboral de 8 horas fue un proceso largo y complejo, pero podemos decir que se logró de forma gradual. Luego de la conocida huelga de empleados de 1886 en la ciudad de Chicago, EE.UU, y la posterior adopción por parte de algunas empresas, como Ford, en 1914. Las 8 horas de trabajo representan un tercio del día que se divide en 24 horas. Que cada uno de acuerdo a las demandas que tengamos la distribuimos de acuerdo a nuestras prioridades y de los entornos sociales con quienes nos relacionemos y/o vivamos.

Esta iniciativa llama la atención porque surge del país de donde ese tiempo de empleo fue iniciado y fijado e imitado en otros países del planeta que lograron estimular y sostener la creación de empresas que ocupen a su población y que respondió bien o mal de acuerdo a las comodidades, preparación y reconocimiento que tenían donde trabajaban.

Un ejercicio importante para cualquiera es que vale estar ocupado no solo por el salario que cobremos una vez cumplido el tiempo acordado con el empleador sino sobre todo por nuestra calidad de vida. Porque el estar ocupado puede tener un valor para la salud mental y física, al evitar el aburrimiento y la soledad, pero también puede ser perjudicial si se convierte en una necesidad constante, llevando al estrés y la negligencia del descanso y deterioro de la salud a extremos insostenibles. 

Grandes cambios

El trabajo y su forma de hacerlo ha cambiado mucho desde el tiempo de mis bisabuelos, abuelos y hasta padres que debían existir en un espacio específico para emplear su físico o mente por un tiempo determinado. Y luego eran remunerados en dinero real o cheques, papeles que han dejado de tener uso frecuente cómo antes por cifras transferidas a una cuenta de ahorro específica.

Musk  sugirió que una jornada laboral «normal» hace que las empresas pierdan dinero por eso recomienda elevar el tiempo de trabajo para lograr alcanzar los objetivos de la empresa que significaría un reconocimiento especial para el empleado. La misma que  representa uno de los órganos más importantes de cualquier empresa o institución que haga uso de recursos humanos y que se encuentra en reemplazo de las siglas IA (Inteligencia Artificial). Herramienta creada por el mismo humano para facilitar o agilizar cualquier tarea en el empleo que tengamos que cumplir. 

Elon Musk es el administrador  de la nueva creación de Donald Trump: el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) para la reducción del gasto público de las agencias federales del estado. También informó con orgullo que sus empleados trabajan 120 horas semanales. Lo que le da seguridad de lograr o alcanzar con facilidad lo que pretenda el consejo de administradores o cómo jefe de sus iniciativas. 

La Constitución de Estados Unidos tiene una base de horas determinada de forma «legal». Estas son jornadas de 8 y 12 horas diarias, dependiendo del Estado, por lo que lo planteado por el nuevo funcionario público resultaría ilegal. Y está en manos del poder legislativo aprobar o no esta idea para que el estadounidense trabaje, más no será cómodo para el demos de una de las democracias más longevas del mundo. Donde su población no es la única que buscó o busca un trabajo en el país sino muchos extranjeros decidieron migrar a este lugar para tener ese empleo que les sea útil para satisfacer sus necesidades básicas. El sueño americano ahora será sin pausa ni descanso.