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Tiempos precarios

En una conversación de personas mayores a mí me tocó escuchar una palabra puesta en relación a nuestro hoy día, es la “precariedad” que es una condición que no posee los medios o recursos suficientes . escaso, apurado, limitado, pobre, insuficiente, carente de algo en particular.

Esto me llevó a reflexionar acerca de nuestras ambiciones, proyectos, actualidad de vida, concepciones y reflexiones acerca de lo que ocurre en nuestro país y el mundo, que están siempre cargados de gente, situaciones y características no precarias sino sólidas,   estables y ricas en muchas particularidades. Las mismas  que pueden servir para construir pensamientos que nos ayuden a “pisar bien nuestras plataformas”.

Todo debe estar orientado para lograr trabajar, estudiar y relacionarnos con otros seres humanos para desarrollar algo juntos que nos sirvan y puedan ser útiles para otras personas también. Ahora vivimos tiempos de crisis de la  globalización o integración de todos en un camino rumbo a destinos que nos dijeron iban a servir para  llegar a  estemos satisfechos y felices de haber trabajado en algo en lo que somos buenos

Consolidar las bases

El ideal era que  vaya contra la idea de precariedad que no sirve para nada por su estado débil, frágil o inutil para afianzar lo que pretendamos en nuestras vidas o la de nuestras organizaciones, empresas o iniciativas que tienen la seguridad de prevalecer si están integradas por personas con ideas e intenciones que estén fijas en convicciones que sirvan para el bien común. Desde equipos de fútbol, medios de comunicación, bancos o instituciones públicas que deben responder no de forma precaria al ciudadano sino de manera estable, duradera, suficiente y útil para la vida de nuestros vecinos, familia, compañeros de estudio o trabajo.

Todo esto  existe y existirá bien siempre si son atendidos adecuadamente en los hospitales, supermercados o donde sea que exista el servicio de atención. El bien común debe ser orientativo para superar la precariedad en la que vivimos. 

Por otro lado lo que me llamó la atención de la conversación que escuchaba fue el destaque a algo que servía para hacer nuestro presente precario que es la inmensa cantidad de información, noticias y datos en la red que pueden distraernos o confundirnos si no sabemos digerir y parcelar lo que nos  sirve de lo que no.

Fortalecer los cimientos 

Esta identificación puede ser una amenaza hasta una generación de personas no solo hoy sino mañana por el fuerte vínculo de los hechos y comportamientos en el tiempo. 

Para evitar que nos afecte debemos dejar la superficialidad de lado e ir por  trascendental,importante, práctico y fundamental no solo para nosotros sino sobre todo para nuestros entornos si realmente nos preocupa el estado de salud de nuestra familia, organización, asociación o empresa que integremos. Todo esto si pretendamos que perduren y continúen en el tiempo, que no es misericordioso sino frío y determinante, una vez pasó argo ya fué y debemos aprender a desconectarnos de nuestro pasado, aceptar el presente e ir por un futuro seguro, sólido y estable para nosotros y los círculos sociales que integremos.

Para que esto pueda ser una realidad debemos dejar de lado cualquier distracción o lo que afecte nuestra concentración en temas sustanciales en el trabajo el colegio, universidad o proyecto familia que hayamos iniciado para lograr continuarlo y poder alcanzar de esta forma logros para cada integrante cómo la agrupación que integremos. Todo esto  nos dará satisfacción y nos hará sentir recompensados por haber empezado lo que sea que precariamente encarado no asegura ningún futuro solo el fracaso y ruina de administraciones públicas o privadas.

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