martes, febrero 3

Tesla y Musk contra las cuerdas

La Revolución Industrial se produjo primero en Gran Bretaña debido a una serie de factores: altos costos laborales, combustible barato, agricultura desarrollada y un entorno de inversión en nuevas ideas, entre otros, aproximadamente hacia el año 1760, y tuvo sus conclusiones en la década de 1840. Hubo un cambio radical del modo de vida. 

Las mejoras en los sistemas de producción y de comercio sentaron las bases de la producción en masa de bienes. Esto hizo que surgieran los sindicatos o la asociación de trabajadores para la defensa y promoción de sus intereses. Por el abuso que sintió el ser humano de las empresas que los empleaban. Y ahora los sindicatos alemanes acusan a Tesla de intimidar a los trabajadores enfermos y de no pagarles. 

Tesla es el fabricante de automóviles estadounidense que se caracteriza porque todos sus modelos son eléctricos. Los sindicatos han logrado avances significativos como la defensa de los derechos laborales, la obtención de mejores condiciones laborales y salariales, y la promoción de la igualdad y la justicia social; cómo el dejar que la mujer,  discapacitados y quienes hayan sido catalogados cómo “distintos” sean empleados.  IG Metall, el sindicato más grande de Alemania y que representa a más de tres millones de trabajadores. 

Este sindicato también está presente en los mencionados países nórdicos, y Tesla ya ha comprobado que no se andan con contemplaciones: allí se han tirado meses de boicot a la marca por no permitir que los empleados del servicio técnico se acojan al convenio colectivo que rige a los mecánicos. Qué son los más afectados porque los vehículos ya no necesitan tanto de su mano de obra para su control, diseño y producción porque forman parte de una cadena de producción desarrollada por la IA, algoritmos y dispositivos que hacen cosas específicas para el automóvil. Que se destaca no solo por sus funciones que no necesitan mucho de la mente o fuerza humana para que funcionen ni para ser reconstruidos.

Búsqueda de justicia

Justamente al hablar de sindicatos, coincide con este acontecimiento uno de los primeros  sindicatos del mundo fue el del “Sindicato de Mecánicos de Filadelfia”, EE.UU desarrollado en 1827. Y puede que esto pueda servir a los sindicatos alemanes desarrollar formas para responder lo identificado por la empresa estadounidense que emplea a más de 12.000 personas en su fábrica establecida en Berlín. Los precios de los Tesla varían según el modelo y la versión, pero el Model 3 de tracción trasera, por ejemplo, comienza en unos 40.990 euros, mientras que el Model Y RWD se puede encontrar a partir de 44.990 euros. 

Hasta ahora es sabido que en Alemania ya se han vendido 1.277 unidades y podemos ver cómo son probados en su carretera o autobahns que por su diseño, seguridad y construcción permiten alcanzar velocidades extremas o que ocasionarían accidentes en otros lugares cómo países que no cuiden el estado de sus rutas, caminos u obras públicas que deben ser erigidas para el cómodo y buen uso de cualquier persona cuando sea necesario. 

Y no es lo único que tiene preocupado al jefe de esta empresa Elon  Musk que también tiene preocupado, también inquieta a este hombre que Tesla está lejos de la época en la que era una de las compañías favoritas de Wall Street. Atrás quedaron los días en que su valoración de mercado superó el billón de dólares a fines de 2021 y todo indicaba que el gigante de autos eléctricos era invencible. Ha disminuido la cantidad de inversiones en esta iniciativa estadounidense que no es la única propuesta de vehículos eléctricos para quién se muestre interesado en adquirir y hacer uso de uno en particular. Hay autos eléctricos asiáticos, europeos y sudamericanos. Que también son eléctricos más no tienen las funciones “mágicas” de ese automóvil estadounidense. La entrada de Musk a la política ha golpeado severamente a sus negocios privados y entre ellos a Tesla.