Tiempos de inquietud
Nunca como ahora la medicina se vio tan presionada para producir una vacuna efectiva como la que hoy se demanda contra el coronavirus surgido en China y diseminado por el mundo como un incendio forestal. Los primeros casos atacaron en diciembre de 2019 y para marzo pasado el mundo estaba en pandemia. Ya en febrero una docena de laboratorios daban cuenta de trabajos preliminares para desarrollar la vacuna y, como si fuera un campeonato de fútbol, picaron en punta los investigadores más avezados.
A partir de allí, el marcador fue registrando resultados prometedores. A nueve meses de lanzada la carrera, media docena de participantes anunciaron haber completado la tercera etapa y se empezaron a medir los resultados en miles de millones de potenciales dosis a ser entregadas entre fines de añ...