No a las falsas promesas
La demanda de vacunas motiva lo que muchos llaman la nueva guerra mundial en nuestros tiempos. El ganador de esta contienda consigue la mayor cantidad de dosis en el menor tiempo posible para inmunizar a su población. En este momento crítico, todos esperamos respuestas positivas en las negociaciones oficiales y extra oficiales pero la situación actual también requiere de prudencia y no falsas promesas.
La intención de los municipios de conseguir vacunas por cuenta propia sin intervención del gobierno en las negociaciones parece hasta ahora más una promesa de campaña que un trato formal y confirmado que ayude a proteger a la salud de la ciudadanía. Analicemos los hechos. La intención de acelerar la llegada de las dosis mucho más temprano que las ya pautadas y compradas por el gobierno como...