Una tarea inconclusa.
Suena el timbre, forman la fila y se escuha el entonar del Himno Nacional.
Pasan a las aulas, y se exclama un cantado "Buenos días profesora" para dar paso a estar horas sentados en una silla poco cómoda que lleva décadas en la escuela, esforzarse al máximo por entender las lecciones, lo que está escribiendo en la pizarra la profe. Pasan las horas y ya se escuchan ruidos de estómago, pero hay que esperar al receso para poder tomar la leche con duras chipitas.
¿Te suena este relato?, es el día a día de millones de niños de Paraguay, quienes deben soportar estar debajo de un techo que no saben si mañana caerá sobre sus cabezas. Ser los únicos que aún aguanten que en sus escuelas se utilicen tizas y llenarse de polvo. Llevar una tarea que no entendieron bien pero que deben hacer solos por...