Incendiar la empatía
El 24 de diciembre estuvo lejos de ser una Noche Buena para un centenar de familias de uno de los barrios más emblemáticos de nuestra capital. La inconsciencia y el mal uso de pirotecnia arrasaron con los sueños y posesiones de asuncenos que tienen su morada en ese lugar.
Mientras las brasas de la Chacarita seguían ardiendo, las redes sociales ya se saturaban de comentarios, llamémosle “nacionalistas”, que hacían alusión a la situación de informalidad de esas familias que habían ocupado de manera ilegal ese lugar. Desde el infaltable “el pobre es pobre porque quiere”, hasta “son punteros políticos que eligen vivir ahí porque se les paga”.
Cada paraguayo es responsable de lo que ocurre en la Chacarita y en todos los barrios en situación de vulnerabilidad. ¿Por qué existen? ¿a quiénes ...