Nada es seguro
En pocas cosas ha habido tal acumulación de contradicciones como en el espinoso asunto del retorno a clases en plena pandemia. En agosto pasado, el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el cierre de las escuelas a las clases presenciales implica una profundización de la desigualdad y aconsejó a los gobiernos analizar fórmulas seguras para la reanudación de la enseñanza. Sin embargo, días después, el director de emergencias sanitarias de la OMS, Mike Ryan, previno sobre el hecho de que en aquellos países con circulación alta del virus la reapertura de clases presenciales sólo empeoraría la situación. No opina lo mismo el director regional para Europa de la misma organización, Hans Kluge, quien remarcó a la agencia EFE “la necesidad de mantener abiertas la...