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Sueños y vacunas

Es más que claro que el descansar bien asegura no solo un buen estado y rendimiento particular en nuestras actividades cotidianas sino que además  precisa de una alimentación y actividad física equilibradas junto con acceso a  medicinas si tenemos algún problema específico que exija tratamientos característicos.

Una vez identificado algún problema en nuestro organismo es importante tomar las medidas que aseguren una buena recuperación a la dolencia que exista.

Se ha descubierto  ahora que no dormir lo suficiente compromete la eficacia de las vacunas, lo señala un estudio. Dormir menos de seis horas tiene efectos comparables a dos meses de disminución de anticuerpos contra COVID después de la vacunación, apunta un estudio.

La falta de sueño podría restar eficacia a las vacunas: al menos seis horas es el tiempo recomendado del reposo que uno debe hacer luego de haber sido inyectado con alguna inmunización si se desea que esta tome una buena acción en nuestro sistema.

El cuerpo humano es uno de los sistemas que enseña cómo se integra el todo para hacer que todo esté en buenas condiciones para que podamos rendir excepcionalmente en el desafío que tengamos por hacer, se recomienda siempre descansar, alimentarse bien y tener la mente despejada y  el cuerpo en actividad constante para lograr hacer el viaje de la vida uno que no esté cargado de dolores, molestias o lo que torne difícil estar despierto para lo que sea. Lo que significa que una vez vacunados no creer que ya estamos sanados de lo que sea sino acompañar este tratamiento médico con todo lo que fortalezca la inyección que hayamos obtenido.

Hallazgos interesantes

Un equipo de las universidades de Chicago (EE.UU.) y Lyon (Francia) revisaron con detenimiento literatura relacionada con la duración del sueño y la respuesta del organismo a la vacunación, estableciendo una asociación entre dormir menos de seis horas por noche con una fuerte disminución de la respuesta inmunitaria.

Con estos antecedentes ya podemos entender la importancia y razón que tienen nuestros padres de descansar bien para hacer menos ruido y dar paz a nuestro entorno y sobre todo a nuestra salud en los horarios de la siesta. 

Los investigadores también examinaron los datos por sexos, ya que las mujeres suelen tener una respuesta vacunal más fuerte que los hombres. Géneros que sin importar cual tenga que tipo de respuesta muestren a las vacunas hacen el mundo cómo fue, es y será siempre. Ninguno de los dos es mejor que el otro sino debemos aprender a integrar nuestras capacidades, talentos y fuerza para juntos lograr mover cualquier nave o desafío para delante o arriba sin tomar cómo opción el ir para atrás o hacia abajo. Direcciones que no siempre tendrían buenos destinos despiertos o dormidos con o sin vacunas. 

Debemos entender, y tomar las recomendaciones médicas en serio para hacer que cualquier químico consumido o inyectado tenga efectivas respuestas en la salud que se encuentre con problemas. 

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