La sociedad es un conjunto organizado de personas que comparten un mismo territorio, una cultura, costumbres, leyes e instituciones, y que se relacionan entre sí mediante interacciones e intercambios cotidianos para satisfacer sus necesidades individuales y colectivas. En la misma nos encontramos personas de distintos sexos, habilidades científicas, experiencias, cómo de edades, existen países en el mundo que tienen los puntos azules o los espacios de longevidad extraordinaria.
China ya tiene una solución para esquivar una epidemia de ancianos solitarios, que se trata del alquiler de «hijos subcontratados» por horas para hacer compañía a las personas mayores de edad. Sus servicios se anuncian en redes y ya empiezan a ser tan comunes que ya han abierto un debate interesante en el país, sobre todo porque (a diferencia de los enfermeros o cuidadores especializados), no tienen por qué estar cualificados para acompañar o cuidar al anciano/a.
¿»Hijos adultos de alquiler»? Suena extraño, pero la expresión no es nuestra. La usó hace unos días The Washington Post en un artículo sobre un perfil laboral que está ganando fuerza en China: adultos jóvenes (sobre todo de entre 20 y 30 años) que se ofrecen a acompañar y ayudar a personas ancianas a cambio de una tarifa. No son enfermeros. Ni terapeutas geriátricos. Tampoco cuidadores profesionales. Su labor es ligeramente distinta: ofrecen compañía. Estos «hijos subcontratados» ( término que tampoco es nuestro) visitan a los ancianos, charlan con ellos, los acompañan a la compra o al hospital y les echan una mano con tareas del día a día, como configurar sus teléfonos. o explicarles los cambios que se están dando en el mundo en relación a la tecnología.
Una grave crisis
Más allá de la ayuda que puedan prestar, su principal función es otra: espantar la soledad. «Al hablar con jóvenes como nosotros, pueden recuperar la vitalidad y sentirse con más energía», explica al Post Sun Shuyang, de 28 años y que trabaja en una empresa de Tianjin que se dedica precisamente a acompañar a ancianos.
Se calcula que en China hay aproximadamente 323 millones de personas de 60 años o más, lo que representa alrededor del 23% de la población total del país.
Actualmente China demográficamente presenta una estructura de pirámide invertida, caracterizada por una base reducida (poca infancia), un centro abultado pero en contracción (fuerza laboral) y una cúspide en acelerado crecimiento (adultos mayores). Que no deben estar solos para evitar cualquier complicación.
Un hijo subcontratado gana aproximadamente de. 420 a 840 USD. El concepto social del «hijo subcontratado» (Xiàchén Zǐnǚ): No es el nombre de un plan del Gobierno ni de una ayuda social, sino una etiqueta informal y sociológica (al igual que términos como «generación ni-ni» o «jóvenes con sobretitulación»). Describe a los jóvenes graduados que han sufrido un descenso en su estatus socioeconómico y cobran sueldos bajos.
La crisis del sistema de cuidado de ancianos (La estructura 4-2-1): En China, por ley y por tradición cultural (la piedad filial), los hijos están legalmente obligados a cuidar y sostener financieramente a sus padres y abuelos en la vejez. Cosa que hoy día no se está logrando en China con los hijos reales y se apela a contratar a otras personas para que los reemplacen en el cuidado y atención de sus padres. Un drama que ya lo vivimos a nivel local.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
