miércoles, abril 29

SMO con tono femenino

El Servicio Militar Obligatorio (SMO) o CIMEFOR (Centro de Instrucción Militar para Estudiantes y Formación de Oficiales y Suboficiales), creado en 1944 en Paraguay, que solo permitía desde ese entonces que solos varones  puedan participar del entrenamiento militar para convertirse en oficiales  de reserva y para tener personas preparadas para pelear en caso de conflictos bélicos. 

Ahora, luego de 80 años es legal que las mujeres puedan inscribirse y ser preparadas cómo cualquier hombre para portar armas de guerra, defenderse y defender a su vez al país donde han nacido, cómo a sus compatriotas de ataques foráneos.

El género femenino ha demostrado mucha valentía y fortaleza para hacer frente desafíos que pensábamos solo podían ser enfrentados por hombres, más ahora se ha presentado algo curioso en relación a este servicio; más de mil mujeres se han presentado para ser parte de los soldados de reserva. Aunque no exista una norma que establezca esto en la constitución paraguaya en la Ley 123/52 que establece los cursos especiales de instrucción militar (CIMEFOR) en tres períodos consecutivos.

Puede chocar a instructores acostumbrados quizá a dirigir a hombres que fuimos instruidos con “mano dura” durante los meses que nos tocó hacer “cambio de rodillas”, “para pulito 1, 2” y todo el paquete de ejercicios físicos del famoso “descuereo” que forma parte de la instrucción militar de la persona que por voluntad propia se inscribe para ser “cimeforista”. Un periodo de vida intenso, escribo esto por experiencia propia ya que me tocó formar parte del cuerpo de infantes de marina, remesa 2004. Esta vivencia requería además de preparación física, mucha resistencia y disposición psicológica para que no te afecten las “humillaciones” o tratos que no presenten mucho afecto, cariño, que no sean “tan groseros” o duros.

Un gran atractivo

De 1920 aspirantes que se inscribieron para su formación en el CIMEFOR 1045 son mujeres. Lo que significa que el tono de voz escuchado y aromas percibidos desde los cuarteles cambiará mucho a lo que haya estado acostumbrado/a a exponer a sus sentidos en el verano. Una temporada que además de poseer temperatura cómo humedad elevadas, ahora estará con mujeres saliendo sudadas del cuartel con su uniforme de gala.

Maquilladas y con  accesorios femeninos que estemos acostumbrados a ver o sentir, por estar acostumbrados a ver a hombres jovenes en grupo o solos moviéndose rumbo a sus casas o donde vivan al salir de franco los fines de semana para descansar y volver con energías y dispuesto a trabajar con “espíritu de cuerpo” en lo que indique hacer el superior o persona con elevado rango y preparación militar para entender los códigos del trato militar cómo del control de armas creadas para que la usen para defenderse o proteger a su población.

Aunque le parezca algo raro cómo ciudadano paraguayo ver a más mujeres vestidas o comunicándose entre ellas cómo cualquier militar hombre, desde ahora será algo normal en nuestras calles escuchar que una mujer se dirija a otra con el título de “arma”, que ya habrá escuchado entre camaradas del cuerpo de bomberos voluntarios o de cualquier cuerpo de personas formado para trabajar en equipo a fin de alcanzar cualquier objetivo marcado. 

No se sorprenda ahora al ver a un grupo de mujeres luciendo uniformes militares y comportándose  de una manera que nunca antes habíamos conocido. La Constitución dice que solo los hombres harán el servicio militar obligatorio, los Cimenfor están orientados a eso y ahora con mujeres violenta la Carta Magna.