miércoles, abril 29

La educación que tenemos y padecemos/Martín Gimenez Barrios

 

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En América Latina, Paraguay tiene uno de los estados que menos invierte en educación y uno de los que posee el más bajo índice de lectura de libros por año. El país no está preparado para competir en la economía del conocimiento. Purgar todos los males de la educación paraguaya no solo sería una tarea agotadora, sino que suicida, es una misión improbable pero no imposible de lograr. No es noticia que un gran mal que azota al país es la corrupción, pareciera que Paraguay compitiera por ser el número uno en prácticas ilícitas, pero nunca compite por ser el país con mejores matemáticos, físicos, químicos o economistas.

Otro gran mal es la existencia de ciertos docentes que bien formados o no, niegan que existan otras formas de aprender y así logran cero motivaciones en los jóvenes que se orman en sus materias. Una buena forma para mejorar la situación sería la aplicación del desarrollo cognitivo de Piaget. Habla sobre cómo los niños construyen activamente su comprensión del mundo a través de procesos mentales y la interacción con su entorno. El aprendizaje es un proceso activo que surge de la interacción del individuo con su entorno a través de la asimilación de nueva información en estructuras cognitivas ya existentes. El alumno debe de ser activo y constructor de su propio conocimiento mediante la exploración, y formulación de preguntas. Los docentes deberían ser capaces de facilitar experiencias educativas que estimulen el pensamiento crítico. Hasta hoy día, se sigue tratando a los alumnos de primaria y secundaria como idiotas (en els sentido griego del término) cuando no lo son, solo cuentan con orígenes y capacidades muy diferentes, si no están nutridos con los químicos necesarios para fortalecer su cerebro, es imposible

 incluso aprobar un examen sea a nivel nacional o internacional. Otro buen remedio podría ser el aplicar el llamado aprendizaje por descubrimiento de Bruner. Una teorían propuesta que empatiza el papel activo del alumno en la construcción de su propio conocimiento a través de la exploración y descubrimiento mediante experimentos. Bruner creía que los estudiantes aprenden mejor cuando descubren conceptos por sí mismos en lugar de simplemente recibir información de manera pasiva.

La cuestión es que sobre estas y otras más teorías, ni se las mencionan en los actuales libros de Ética o Historia. Los estudiantes sienten que son todos cortados por la misma tijera, cuando la realidad es que nos guste o no, nadie aprende de la misma manera y por consiguiente estarán siempre los de lento aprendizaje y los llamados genios por su facilidad de captar los datos. Considero que es menester el hablar de esto con los estudiantes para demostrarles que no están sentados leyendo un libro de texto por nada. Exhibamos lo que los buenos profesores valen, no por la reputación o fama en sí, sini porque no podemos dejar que el Paraguay se arrastre hacia la nada. Demostremosles que deseamos que u futuro sea mejor.

Martín Gimenez Barrios, Licenciado en ciencias de la comunicación.