miércoles, julio 15

SEGURIDAD Y CONSEJOS

La seguridad es, en su sentido más puro, la ausencia de peligro, daño o riesgo. Es un concepto tan amplio que abarca desde la supervivencia biológica más básica hasta la protección de datos en la nube. Necesitamos seguridad desde el despertar hasta volver a descansar, 24/7, toda la vida para movernos bien, comunicarnos en orden o consumir lo que nos convenga y no solo lo que nos guste.

León Tolstói (1828–1910) no sólo fue uno de los más grandes novelistas de la historia de la literatura occidental, sino también un pensador moral profundamente complejo, un místico cristiano y un pionero de la resistencia pacífica. Según él; “La confianza en uno mismo no depende de una situación brillante, sino del éxito que se obtiene en el camino elegido, por insignificante que pueda parecer».

Tendemos a confundir el éxito y la felicidad con tener fama, poder, dinero y reconocimiento social. Según el escritor y aristócrata ruso León Tolstói, eso no sirve para desarrollar la confianza en nosotros. Si somos abogados por imposición y tradición familiar, pero no hay vocación, pasión, ni motivación es como vivir la existencia de otros. También que no desarrollamos músculo ni fortaleza mental y de espíritu para llegar al destino que se ha elegido por voluntad propia. Tolstoi apuntaba que «la confianza en uno mismo no depende de una situación brillante o fortuita, sino del éxito que se obtiene en el camino elegido.

Saber lo que se quiere

Saltar al vacío con confianza cuando elegimos una dirección con nuestra brújula interna nos provee de una sabiduría y confianza que se convierte en una valiosa herramienta para todos los aspectos de la vida, por ende solo debe hacer lo sugerido por una famosa marca deportivos; “just do it” ( solo hazlo) y aprender de lo que responda la experiencia. 

Para León Tolstói, el concepto de seguridad no era un valor incuestionable, sino una trampa psicológica y un mecanismo de control social. 

Su visión sobre la seguridad en tres grandes pilares son;

1. El engaño de la seguridad del Estado y la violencia

Para Tolstói, los gobiernos justifican su existencia prometiendo «seguridad» y protección a los ciudadanos frente a amenazas externas o internas.

2. La trampa psicológica de la seguridad personal

A nivel individual, Tolstói creía que la búsqueda obsesiva de certezas y protección nos desconecta del presente y de la vida misma.

3. La «No-Resistencia» como la única seguridad real

En su interpretación radical de las enseñanzas de Jesús, Tolstói afirmaba que la única defensa legítima y segura es la no-resistencia al mal con el mal (la no violencia activa), para accionar en paz y/o bien lo que debamos o tengamos que hacer.

Para el budismo por su parte, la búsqueda humana de seguridad (tanto material como emocional y conceptual) es, paradójicamente, la fuente principal de nuestro sufrimiento. 

Los pilares de la enseñanza budista explican por qué nos obsesiona la seguridad y cómo encontrar una verdadera paz que no dependa de que el mundo deje de cambiar, son;

1. La ilusión de la permanencia (Anicca)

La raíz de nuestra inseguridad es que vivimos en constante lucha contra las leyes del universo. El budismo nos enseña el concepto de Anicca (la impermanencia): todo lo que existe está en constante cambio.

2. El apego como falsa seguridad (Upadana)

(Upadana) es el mecanismo por el cual intentamos fabricar seguridad. Creemos que «si tan solo controlo esta situación, si poseo este objeto, o si logro que esta persona actúe como yo quiero, estaré a salvo».

La filosofía budista hace hincapié en el peso de todas nuestras acciones. Y no solo las que consideramos de peso como casarnos, cambiar de trabajo o viajar por el mundo. 

3. La deconstrucción del «Yo» (Anatta)

A un nivel más profundo, la filosofía budista habla de Anatta (la inexistencia de un «yo» fijo, sólido e independiente). Según los budistas esa huella se mantiene y se traslada de vida en vida, debido a las sucesivas reencarnaciones.  Vale la pena profundizarlo.