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sábado, diciembre 4, 2021
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Asunción

Sea implacable, Sr. Ministro
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Sí Sr. Ministro, le tomamos la palabra como decíamos en nuestra tapa de ayer. Es mejor que aparezcan como un parte diario las listas con personas vacunadas, categoría confirmada, edad y demás detalles que nos aseguren que la ínfima cantidad de vacunas anti COVID disponibles no vayan a parar a traseros no autorizados.

Se comenzó bien, inmunizando al personal que está en primera línea de batalla contra el virus, las enfermeras, terapistas, camilleros, choferes de ambulancias, operadores de tratamiento de imágenes, laboratoristas que toman muestras, médicos y demás auxiliares de la medicina de batalla. Luego vendría el personal de seguridad, en especial policías encargados de vigilar el cumplimiento de los protocolos de movimiento de la población y también los choferes del transporte público y los trabajadores de áreas que nunca cesaron de activar, tales como supermercados y estaciones de servicio.

Sabemos que la labor que le cae encima al ministro no es sencilla. ¿Cómo manejar la embestida de algún presidente de seccional energúmeno que le exige que lo vacunen a él, a su familia, a sus cuates y a su entorno directo? Y decimos presidente de seccional por simbolizar al cavernícola con alguna cuota de poder político, no importa el color ni la pertenencia. En eso, los políticos paraguayos son democráticamente jurásicos.

Le sugerimos que ponga mucha atención en la copía de modelos foráneos, algo a lo que somos muy afectos los paraguayos. Por ejemplo, Argentina. Allí el Gobierno de Alberto Fernandez y Cristina Kirchner se hunde en un nauseabundo pantano de privilegios ejercidos por las elites del Gobierno, empezando por el hoy exministro de Salud y siguiendo por legiones de funcionarios que han robado, liberalmente, vacunas a grupos de riesgo como el personal médico y los adultos mayores de 80 años. Para disfrazar este asalto filibustero al limitado arsenal vacunatorio, la actual ministra de Salud argentina creó la categoría de “personal estratégico”, un mamarracho más de la administración Fernández & Fernández. En ese invento sancochado a la ligera entran fotógrafos de la presidencia, una familia entera de sindicalistas mafiosos, diputados, senadores y toda clase de ejemplares similares.

Cuidado Sr. Ministro. Empezó bien. No vaya a ceder a la tentación de copiar el “modelo argentino”, vilipendiado a escala mundial.

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