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Historias

Salud mental, tan primordial como la física

Más de 350 millones de personas en todo el mundo sufren de depresión. En América Latina y el Caribe la padece cerca del 5% de la población adulta. En Paraguay se destina apenas el 1,8% del presupuesto en salud mental.

Cuando un amigo o ser querido pierde la motivación, deja de frecuentar los lugares que le gustaban, tiende a aislarse de quie­nes quiere y descuida su imagen personal es pro­bable que esté pasando por un cuadro depresi­vo.

Para Yolanda Giménez, psicóloga de la Unidad de Prevención del Insti­tuto de Previsión Social (IPS) el primer paso es que la persona reconoz­ca que se encuentra en esa situación.

Asimismo sostuvo que nadie está exento de su­frir depresión en algún punto de su vida porque el ser humano es un ser complejo y el 80% reac­ciona a través de quí­micos. “La frase del que uno nunca se va a de­primir es un gran mito, todos somos propensos a sufrir depresión, el personal de blanco corre más riesgos por trabajar con el dolor y absorber la energía de los pacien­tes”, subrayó.

El ser humano tiene la capacidad de adaptarse a las diferentes situacio­nes que presenta la vida pero llega un momento en que no puede hacerlo y entra en un cuadro de estrés. “El primer sínto­ma del estrés es cuando no duerme, el segundo es cuando somatiza y el tercero es la pérdida el sueño”, citó.

Cuando una persona deja de dormir es que tiene la tendencia de caer en depresión por­que esta patología se tra­ta sobre la desnivelación de neurotransmisores, que son químicos, como la dopamina y serotoni­na.

La especialista explicó que el primer síntoma de la depresión que uno puede tener es la falta de sueño, al no descansar adecuadamente puede manifestar una tristeza de más de quince días, donde es probablemente que ya esté atravesando por un cuadro depresi­vo.

En ese sentido, Giménez aclaró que la tristeza es normal siempre que no dure más de una sema­na, cuando dura más tiempo ya debería ser un signo de alarma.

Otro síntoma depresivo es el aislamiento, cuan­do la persona se aísla, deja de relacionarse con su círculo familiar, o baja o sube de peso, no tiene metas u objetivos, pierde las ganas y deja de frecuentar sus luga­res favoritos. Son las características más no­tables donde se puede identificar la presencia de la depresión, indicó la psicóloga.

La Organización Pana­mericana de la Salud (OPS) arrojó un informe que en la región, la carga de los trastornos menta­les neurológicos y de uso de sustancias es del 19%. Este pequeño porcentaje se concentra solo en el hospital psiquiátrico.

Por otro lado, Paraguay destina en salud mental solo el 1,8% del presu­puesto de la cartera de Salud, suma menor de la recomendada por la OPS de invertir al menos el 5%. En países del norte de Europa se invierte cerca del 20%.

BUSCAR AYUDA Y AYUDAR

La psicóloga señaló que para ayudar a un ami­go que podría estar su­friendo de depresión es importante buscar un grupo de amigos para intervenir, porque es po­sible que a lo mejor una persona sola no le podrá convencer, pero se debe hablar de a poco con la persona.

Muchas veces esta tiende a cerrarse o a no aceptar estar en esa situación, por ello una buena op­ción sería enseñarle in­formación sobre el tema y ayudarle a que acepte y acuda a pedir ayuda pro­fesional, sostuvo.

Otra táctica que ayuda es preguntarle cómo se siente, tener empatía con la persona, sentarse a hablar a solas y tratar de llegarle de manera persuasiva.

Pero, cuando se percibe que ese amigo o amiga ya está en una situación grave no debe dudar en actuar rápido para no permitir que la persona vaya a tener un intento de suicidio, insistió.

Según un informe sobre la salud mental en Para­guay de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organiza­ción Panamericana de la Salud (OPS), por cada 100.000 habitantes hay 35 personas trabajando en la salud mental. Estas tasas son especialmente bajas para trabajadores sociales y terapeutas ocupacionales.

 

EL TABÚ DEL PSICÓLOGO

Aunque cada vez existe más aceptación sobre el hecho de ir a terapia y de darle prioridad a la salud mental, no solo a la físi­ca. Todavía existe dentro del entorno social algún que otro comentario negativo sobre acudir al psicólogo.

“Hay que entender que nuestro organismo es alma, cuerpo y espíri­tu, tenemos un 80% de componente químico en nuestro cuerpo, de ahí viene, alguna veces la necesidad de utilizar medicamentos”, refirió respecto al uso de fár­macos a la hora de tratar la depresión.

Muchas veces, los pacien­tes que acuden a la licen­ciada no quieren medi­carse y es la postura de ellos, pero la psicóloga aclaró que en ocasiones hay depresiones que so­lamente pueden tratarse con medicamentos. Eso no significa que uno esté mal, y mucho menos loco, ni que siempre es­tará medicado”, añadió. Con un buen tratamien­to interdisciplinario la persona se puede recu­perar rápido.

Esos pensamientos de: “Es un camino sin sali­da, estoy hundido, no se puede salir de esto”, que muchas veces se piensa en ese estado no son ideas reales, según aclaró la licenciada. Gi­ménez recalcó que todo tiene solución, lo más difícil es dar el primer paso de reconocer que se está pasando por una depresión.

La misma resaltó que el cuerpo es un conjunto, cuando la mente está cansada también se ago­ta el cuerpo, por lo que se está mal física y espiri­tualmente también.

AUMENTO DEL CUIDADO DE LA SALUD MENTAL

Mucha gente viene para conversar, para anotar las cosas de su agenda, para distribuir su tiem­po, otros vienen para la prevención de la de­presión y es eso lo que buscan, que las personas puedan ser conscientes de la importancia de prevenir la depresión.

¿A QUIÉN SE DEBE ACUDIR?

Desde la unidad de pre­vención del IPS, los pa­cientes que reciben son derivados de un médico clínico. Giménez resal­tó que aunque luego se pasa por un psiquiatra, este al mismo tiempo le deriva a un psicólogo ya que se debe realizar un tratamiento multidisci­plinario.

El psiquiatra es el encar­gado de suministrar la medicación adecuada, si así lo fuera necesario. Por su parte, el psicó­logo es responsable de la terapia, de conversar y conocer al paciente, de ayudarlo a aprender a ejercer mecanismos para poder salir adelan­te, acotó Giménez.

La psicóloga añadió que si es posible es importan­te hacer un tratamiento multidisciplinario don­de además del psiquiatra y psicólogo también se involucre a nutricionis­tas, entrenadores, para hacer un trabajo en con­junto.

 

 La frase del que uno nunca se va a deprimir es un gran mito, todos somos propensos a sufrir depresión, el personal de blanco corre más riesgos por trabajar con el dolor y absorber la energía de los pacientes.

YOLANDA GIMÉNEZ

PSICÓLOGA

 1,8% del presupuesto de Salud Pública va destinado a la salud mental.

 

DATO 1: Según datos del Ministerio de Salud, unas 120.000 consultas se recepcionan en el área de salud mental en las dependencias habilitadas por la cartera.

 

DATO 2: Algunos de los síntomas puede ser: el aislamiento, dejar de relacionarse con su círculo familiar, no tiene metas u objetivos, pierde las ganas y deja de frecuentar sus lugares favoritos, por ejemplo.

Equipo Periodistico
Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Jhojanni Fiorini, Juan Martínez, Felipe Dominguez, Fabrizio Meza.

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