La filosofía no se trata solo de Platón, Aristotels y otros pensadores de ayer sino sobre todo de la capacidad de cómo dice la etimología de su nombre; del amar la sabiduría. En lo posible siempre. Existen personas que cuidan y estimen el conocimiento, ahora un filósofo que se a vuelto famoso por reflexionar sobre las consecuencias de la modernidad y la sociedad contemporánea, Byung-Chul Han expone la idea que; «Hoy día la gente se explota a sí misma voluntariamente creyendo que así se realiza». Para él, la ociosidad es revolucionaria, porque desde el silencio y la calma se puede repensar la existencia. Algo que no se logra por la cantidad de ocupaciones que tenemos o nos auto imponemos.
La ociosidad es el fin último de la humanidad”. Así de claro fue el filósofo surcoreano. Debemos “recuperar el recuperar el arte de no hacer nada” o cómo se dice en Italia el dolce far niente, lo dulce de hacer nada». Algo que para algunas personas que no necesariamente dedican ese tiempo para pensar en su vida, la de su entorno o en algo más se a convertido en su forma de vida y que no es útil para su vida o la de quienes se encuentren en su entorno, se ha fijado en su estilo de existencia y tampoco sirve o es eficaz para cualquiera que opte por hacer nada siempre por no tener motivaciones o estímulos internos o externos para trabajar en algo específico para sí mismo, su empleo, organización o para o por quien trabaje en particular.
Cuestiones a considerar
El ocio consiste en el cese del trabajo, inacción o omisión total de la actividad. Que existe o debe existir en los fines de semana, momento en el que algunos “workaholics” o adictos al trabajo que no conciben el final de algo no finalizan sus tareas o dejan de producir para descansar con el fin de hacer o tener una mejor semana que la anterior.
Chul Han de 66 años tiene varios libros como;
-
El aroma del tiempo(2014)
En el enjambre: perspectivas digitales(2013)
-
La expulsión del otro: sociedad, percepción y comunicación de hoy(2016)
-
Que es el poder(2018)
Y la lista continúa, lo que sugiere que este hombre trabajó bastante en su tiempo laboral y en el de ocio lo dedicó a meditar sobre aspectos a sus ideas o concepciones de lo que vamos teniendo hoy día en nuestra forma de comunicarnos, gestionar el poder, trabajar o proyectar ideas y la crisis actual en nuestra sociedad.
La misma no está ligada al no hacer nada sino al hacer demasiado. El neoliberalismo ha logrado algo perverso: convertir el látigo del amo en un móvil inteligente que llevamos siempre en el bolsillo, y lo usamos con entusiasmo. Han también habló de una “república de los vivos” donde las montañas, las plantas y las nubes sean también ciudadanas.
Para combatir la crisis climática, no basta con cambiar de tecnologías; hay que modificar la relación que tenemos con la naturaleza, “contemplarla, no utilizarla”. Que va contra la idea y acción de quienes seguimos deforestando, contaminando y destruyendo nuestro medio ambiente. el único que provee naturalmente oxígeno, paz e inspiración para quienes dediquen tiempo a la creación de música, pintura y la misma literatura que necesita de pensadores y un público curioso de conocer o saber más sobre lo que sea y solo pueda ser enseñado y aprendido por la lectura.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
