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Recordar y saber

No son lo mismo pero funcionan a la par por ser verbos de la mente que debemos cuidar y fortalecer para así poder trabajar y vivir bien evitando frustraciones e incómodas sensaciones en nuestro cuerpo.

Uno que según la ciencia médica no termina enseñando aspectos que podamos ver, escuchar o sentir del mismo, que cómo el mundo que habitamos siempre nos sorprende con novedades que llaman la atención.

Ahora toca volver al norte de las coordenadas biológicas para saber algo más de nuestra cabeza. Donde existe uno de los órganos que tiene mucha importancia no solo para lograr destacarse en pruebas académicas, nuestros empleos o en cualquier compromiso que nos toque utilizarlo. 

El saber consiste en tener noticia o conocimiento de algo. Y el recordar tener en la mente algo del pasado. Tiempo en el que hemos aprendido, visto o conocido algo que al lograr registrarlo en nuestra mente nos puede servir en nuestras aulas, trabajos o reuniones sociales, donde en cualquier conversación el lograr recordar una noticia, obra de arte vista o escuchada o lo que haya tenido una oportuna presencia en nuestra vida en cualquier momento o lugar importante que nos haya tocado frecuentar y tenga relación con el tema tratado en el diálogo particular o colectivo.

Entender para saber

No es lo mismo saber algo que recordarlo. Por ejemplo, sabemos qué es una naranja o qué significa la palabra madrugar sin recordar exactamente cuándo y dónde adquirimos esa información.

Lo ideal sería saber o recordar todo, más todas las mentes del mundo no son iguales, no tienen la misma capacidad de recuerdo o velocidad de  conexión entre datos para lograr conclusiones también rápidas ante cualquier dilema planteado.

Cerebros que tienen más valor, reconocimiento e importancia para cualquier sociedad en cualquier lugar y tiempo. así cómo resalta el atleta más rápido o fuerte en la disciplina que le toque trabajar.

Lo que se recomienda para lograr tener más conocimiento de algo en particular es informarse y educarse acerca de lo que cause interés y se adhiere a esto el cuestionarse por qué, para qué, cómo cuándo, dónde y quién están relacionados acerca de algo específico que en algún momento no sea importante rememorar. Más sabemos que nada está de más incluir en el disco duro con más espacio del mundo que es nuestro intelecto.

Aunque ya sabemos que es plástico y tiene la capacidad de autosanarse y recuperarse de cualquier tipo de accidente que haya sufrido si nos planteamos y abocamos a vivir una sana rutina de alimentación, tarea física y académica su entrenamiento es fundamental.

En un estudio de magnetoencefalografía se pudieron registrar los ritmos cerebrales de personas sanas mientras realizaban una tarea de memoria y se encontraron con grandes hallazgois por ejemplo  “hipocampo” o la estructura cerebral pequeña que se encuentra en el lóbulo temporal del cerebro tiene un papel importante en la acción de recordar. Es responsable de almacenar recuerdos, asociar emociones a los recuerdos y gestionar el almacenamiento de información reciente en la memoria a largo plazo, a la que se añaden la “memoria a corto plazo” y “memoria sensorial” que existen no solo para ser conocidas sino para que estén activas y en uso constante cuando exista la oportunidad.

Es bueno saber cuidarlo y mejorarlo.

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