El Banco Central del Paraguay (BCP) presentará el 5 de octubre la nueva familia de billetes del guaraní, con cambios en diseño, seguridad, accesibilidad y formatos, pero sin modificar las denominaciones ni eliminar ceros. El proceso, iniciado en 2022, entra así en su etapa pública tras varios años de estudios y preparación técnica.
¿Qué cambiará en los nuevos billetes del guaraní?
La nueva familia de billetes será presentada oficialmente el lunes 5 de octubre a las 14:30, en el Aula Magna del Instituto BCP, en coincidencia con el 83.º aniversario del guaraní. El anuncio fue realizado por el propio Banco Central del Paraguay, que señaló que los nuevos diseños reunirán elementos de historia, cultura, biodiversidad, accesibilidad, innovación y seguridad.
El proyecto no implica una modificación del valor de la moneda. El cono monetario vigente se mantendrá, por lo que continuarán existiendo billetes de G. 2.000, G. 5.000, G. 10.000, G. 20.000, G. 50.000 y G. 100.000. Tampoco está previsto eliminar ceros de las denominaciones.
El cambio apunta, por tanto, a la familia de billetes y no al sistema de denominaciones. La diferencia es relevante porque una renovación de este tipo modifica las características físicas, visuales y de seguridad de los billetes sin alterar su valor nominal.
¿Por qué el Banco Central decidió renovar los billetes?
El Directorio del BCP aprobó el inicio del proceso de cambio de la familia de billetes el 5 de octubre de 2022. La institución explicó entonces que el objetivo era modernizar las piezas ante los avances tecnológicos en su fabricación y actualizar las medidas destinadas a dificultar la falsificación.
El proyecto también responde a una cuestión operativa. Los billetes se deterioran con el uso y deben ser reemplazados periódicamente para mantener una calidad adecuada en circulación. El BCP señaló que la incorporación de nuevos materiales y elementos de seguridad puede contribuir a incrementar la durabilidad y optimizar el proceso de reposición.
La renovación tiene además un componente de representación nacional. El Banco Central planteó que los nuevos motivos deberían reflejar el patrimonio histórico y cultural, junto con la fauna y flora del Paraguay. Para elaborar la propuesta se consideraron experiencias internacionales y aportes de historiadores, referentes culturales y biólogos.
¿Se mantendrán los valores y las denominaciones actuales?
Sí. Uno de los aspectos que el BCP definió desde el inicio del proyecto fue mantener el cono monetario actual. Esto significa que el proceso no supone una reforma monetaria ni una modificación del valor de las denominaciones que actualmente utilizan los consumidores y las empresas.
La documentación institucional establece expresamente que el cambio de familia no implica eliminar ceros y que los billetes conservarán sus valores nominales. También se mantienen las denominaciones de G. 2.000 a G. 100.000, mientras que las monedas continuarán comprendiendo los valores de G. 50, G. 100, G. 500 y G. 1.000.
Esta precisión permite diferenciar el proyecto de otros procesos monetarios que sí implican cambios en la unidad de cuenta o en la escala de valores. En el caso paraguayo, la decisión es renovar la representación física del dinero manteniendo su estructura nominal.
Para hogares, comercios y empresas, el efecto inmediato será principalmente operativo: deberán familiarizarse con nuevos diseños y características físicas, pero no cambiará el valor de las denominaciones.
¿Qué cambios tendrán los tamaños y materiales de los billetes?
Uno de los cambios previstos está relacionado con las dimensiones. El BCP decidió incorporar longitudes diferenciadas entre las distintas denominaciones, manteniendo el ancho de los billetes actuales. El objetivo declarado es facilitar el reconocimiento de las piezas a personas con dificultades de visión.
La accesibilidad pasa así a formar parte de la arquitectura del nuevo dinero físico. La diferenciación por tamaño permite sumar un elemento de identificación que no depende exclusivamente del color, de las imágenes o de la lectura de la denominación.
También está previsto mantener una combinación de materiales. La documentación del BCP contempla el uso de polímero para las denominaciones de menor valor y algodón para las de denominación media y alta, siguiendo un esquema mixto. El Banco Central ya utiliza polímero en los billetes de G. 2.000 y G. 5.000, mientras que las denominaciones superiores utilizan sustrato de algodón.
La elección de materiales está vinculada con la resistencia al deterioro y con las características de seguridad que puede incorporar cada sustrato. Por eso, la renovación no se limita a una modificación gráfica.
¿Qué papel tendrá la seguridad en la nueva familia?
La modernización de las medidas de seguridad constituye uno de los objetivos centrales del proyecto. El BCP sostiene que los avances tecnológicos en la manufactura permiten incorporar elementos más recientes para dificultar la falsificación y mejorar la calidad de las piezas en circulación.
El proyecto forma parte, además, del sistema de pagos bajo la planificación estratégica institucional del Banco Central. En su Plan Estratégico Institucional 2025-2029, el BCP identifica el lanzamiento de una nueva familia de billetes como un proyecto orientado a incorporar nuevos diseños y modernizar las medidas de seguridad.
La dimensión de seguridad tiene una implicancia institucional que excede al aspecto visual. Los billetes siguen siendo un componente del sistema de pagos paraguayo y requieren mecanismos que permitan verificar su autenticidad y preservar la confianza en el efectivo, incluso mientras aumenta el uso de medios de pago electrónicos.
El presidente del BCP, Carlos Dagoberto Carvallo Spalding, encabeza actualmente la institución. El Banco Central mantiene, paralelamente, una agenda de modernización de los sistemas de pagos, con mayor adopción de pagos instantáneos y nuevas funcionalidades digitales.
¿Cuánto tiempo llevó preparar el cambio de billetes?
El proceso comenzó formalmente en 2022, aunque la preparación de los diseños y especificaciones se extendió durante los años siguientes. El BCP planteó inicialmente un proceso que debía abarcar investigación, definición de características de seguridad, selección de motivos, diseño, fabricación y posterior emisión de la nueva familia.
El Plan Estratégico Institucional del Banco Central para 2025-2029 contempla etapas específicas como el diseño y originación, la elaboración de especificaciones técnicas para cada denominación, los procesos de compra, la impresión, el almacenamiento en bóveda y el plan de comunicación.
La dimensión administrativa también aparece en los registros de contratación pública. En 2026, el BCP convocó una licitación para contratar el servicio de agencia publicitaria destinado a la campaña de difusión de la nueva familia de billetes. El procedimiento, identificado como LPN N.º 3PM/2026, tuvo un monto estimado de G. 4.615 millones y fue registrado bajo la Ley N.º 7021/22.
Ese componente muestra que la renovación no se limita a producir nuevas piezas físicas. También requiere una estrategia de comunicación para que usuarios, comercios y empresas puedan identificar los nuevos billetes y comprender sus características.
¿Qué implica la renovación para la confianza en el guaraní?
El cambio de familia no altera el valor nominal del guaraní, pero sí actualiza uno de los elementos físicos más visibles del sistema monetario. El BCP vincula la renovación con la seguridad, accesibilidad, durabilidad e identidad nacional, mientras mantiene intacta la estructura de denominaciones.
Desde el punto de vista institucional, la decisión busca adaptar el efectivo a nuevas exigencias tecnológicas sin producir una modificación de la unidad monetaria. Para el sector privado, esto supone principalmente una etapa de adaptación de sistemas de identificación, manejo y capacitación, especialmente en actividades con alta circulación de efectivo.
La presentación del 5 de octubre será el momento en que el Banco Central revele públicamente los diseños y permita conocer con mayor precisión cuáles serán las características incorporadas en cada denominación. Hasta entonces, el organismo ha confirmado los lineamientos generales, pero no todos los detalles visuales y técnicos de las piezas.
La renovación llega después de un proceso que el propio BCP comenzó en 2022 y que busca actualizar una familia de billetes que, por su permanencia en circulación, forma parte de la vida cotidiana de hogares, empresas y entidades públicas.
El siguiente paso será la presentación oficial. Allí se podrá determinar cómo se traducen en cada billete los objetivos que el Banco Central definió para el proyecto: seguridad, accesibilidad, innovación y representación de la identidad paraguaya.