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EL CANDIDATO
domingo, junio 13, 2021
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Asunción

PSICONEUROINMUNOLOGÍA

Según como nos hablamos a nosotros mismos, moldeamos nuestras emociones, que cambian nuestras percepciones. La transformación del observador (nosotros) altera el proceso observado. No vemos el mundo que es, vemos el mundo que somos.

Las palabras por sí solas activan los núcleos amigdalinos. Pueden activar, por ejemplo, los núcleos del miedo que transforman las hormonas y los procesos mentales. Científicos de Hardward han demostrado que cuando una persona consigue reducir esa cacofonía interior y entrar en el silencio, las migrañas y el dolor coronario pueden reducirse un 80%.

Solemos confundir nuestros puntos de vista con la verdad, y eso se transmite: la percepción va más allá de la razón. Según estudios de Albert Merhabian, de la Universidad de California (UCLA), el 93% del impacto de una comunicación va por debajo de la conciencia.

El miedo nos impide salir de la zona de confort, tendemos a la seguridad de lo conocido, y esa actitud nos impide realizarnos. Para crecer hay que salir de esa zona.

Reaccionamos según unos automatismos que hemos ido incorporando. Pensamos que la espontaneidad es un valor; pero para que haya espontaneidad primero ha de haber preparación, si no, sólo hay automatismos. Cada vez estoy más convencido del poder que tiene el entrenamiento de la mente.

Cambie de hábitos de pensamiento y entrene su integridad honrando su propia palabra. Cuando decimos “voy a hacer esto” y no lo hacemos, alteramos físicamente nuestro cerebro. El mayor potencial es la conciencia. Si nos aceptamos por lo que somos y por lo que no somos, podemos cambiar. Lo que se resiste persiste. La aceptación es el núcleo de la transformación. Sin fe en uno mismo hay temor, el temor produce violencia, la violencia produce destrucción (en cualquier aspecto), por eso, la fe interna supera la destrucción.

*Mario Alonso Puig Fellow en Medicia y Cirugía por la Universidad de Harvard, completó su formación con un Master en Dirección Hospitalaria, con varios títulos más en Medicina. Trabajó durante años en el Instituto de Ciencias Neurológicas de Madrid y ha dedicado gran parte de su vida al estudio de las funciones superiores del cerebro. Es uno de los máximos investigadores de la Inteligencia Humana y del Aprendizaje.

Leti Martínez Bogarín
Leti Martínez Bogarín
La magia de tu corazón | Mentora y escritora

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