martes, octubre 13

PINTURA Y REFLEXIONES SOBRE LA VEJEZ

Aquí muchos en especial las personas mayores de edad se preguntarán; ¿qué podría una disciplina artística cómo la pintura saber lo que significa el ir envejeciendo. Que para algunos lectores ya puedo verme como reiterativo con el tema de la vejez, más es importante tenerla en cuenta porque aunque todavía no seamos mayores de edad es normal que con el tiempo vayan cambiando nuestras formas de movernos, pensar y sentir y el pintor y genio del surrealismo Salvador Dalí en una reflexión sobre el envejecimiento dice que: «El tiempo es una de las pocas cosas importantes que nos quedan» a todos en el mundo, no hablaba de propiedades, títulos sino del tiempo cómo lo más trascendental que existe en nuestras vidas.

El significado de la frase se articula en torno a varios ejes clave:

1. La escasez y el valor absoluto del tiempo:

A diferencia del dinero, los bienes materiales o las posesiones, el tiempo es el único recurso verdaderamente irremplazable. Se puede acumular riqueza o recuperar la salud perdida en muchos casos, pero cada segundo transcurrido no vuelve. Al catalogarlo como «una de las pocas cosas importantes que nos quedan», Dalí señala que, cuando todo lo superfluo se desmorona, solo nos resta el tiempo de vida que aún nos queda por experimentar.

2. La percepción del tiempo y la vejez:

Dicha con frecuencia en la etapa madura de su vida, la frase refleja la toma de conciencia sobre la propia finitud. En la juventud, el tiempo suele percibirse como un bien infinito del que se puede disponer sin reparos; con el paso de los años, el horizonte se acorta y la atención se desplaza de lo accesorio a lo esencial.

3. La obsesión daliniana por la temporalidad:

El tiempo fue una constante obsesión conceptual y artística para Dalí, inmortalizada en sus famosos relojes blandos de La persistencia de la memoria (1931). Para el pintor surrealista:

  • El tiempo no es rígido ni absoluto, sino subjetivo y maleable.

  • La decadencia física y la muerte son inevitables, pero la creación artística busca vencer esa fugacidad dejando una huella perdurable.

Valores a tener cuenta

Y la frase es un llamado de atención a la presencia y al uso consciente de la propia vida: cuando se despoja a la existencia de lo insignificante, la única riqueza real que poseemos es el tiempo presente y la libertad de decidir en qué y cómo emplearlo, no solo para las personas de edad sino a para los niños, jóvenes y adultos porque aunque no tengamos la misma edad, somos seres vivos y tenemos en común que todos existimos en en un espacio y momento determinado que nos pueden ser utiles o inutiles de acuerdo a lo que hagamos y cómo seamos con el lugar y tiempo que tengamos para una tarea determinada.