El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, afirmó que había advertido al presidente Santiago Peña sobre los problemas financieros del Estado y que incluso le recomendó reemplazar al entonces ministro de Economía, Carlos Fernández Valdovinos. Además, anunció que dejará en segundo plano su campaña presidencial para 2028, al considerar que el Gobierno debe concentrarse en resolver la situación económica y fiscal del país.
¿Qué dijo Pedro Alliana sobre la crisis financiera del Gobierno?
Durante una entrevista con la 730 AM, Alliana reconoció que la situación financiera del Estado constituye una de sus principales preocupaciones y aseguró que había planteado advertencias sobre el manejo de los recursos públicos.
“Veníamos con un problema de flujo de caja y siempre fue mi preocupación esto, yo siempre expresé mi preocupación con el tema del déficit fiscal”, manifestó el vicepresidente.
Sus declaraciones introducen un cuestionamiento a la administración de las finanzas públicas durante el Gobierno de Santiago Peña, del cual forma parte desde agosto de 2023.
El vicepresidente sostuvo que los problemas actuales no surgieron de manera repentina, sino que existían señales que requerían decisiones anticipadas. Sus afirmaciones apuntan especialmente a la gestión presupuestaria, la disponibilidad de recursos y la sostenibilidad de los compromisos asumidos por el Estado.
El flujo de caja representa la disponibilidad efectiva de dinero para cumplir las obligaciones financieras. En el sector público, las dificultades en esta materia pueden traducirse en atrasos de pagos a proveedores y problemas para ejecutar gastos comprometidos, incluso cuando estos cuentan con asignaciones presupuestarias.
¿Por qué Alliana pidió cambiar a Carlos Fernández Valdovinos?
Uno de los señalamientos más significativos del vicepresidente estuvo dirigido a la gestión del exministro de Economía y Finanzas, Carlos Fernández Valdovinos, quien dejó el cargo en marzo de 2026.
Alliana aseguró que había recomendado al presidente de la República realizar un cambio en la conducción económica antes de que los problemas financieros se profundizaran.
“Para mí ese fue el error determinante, yo ya le había dicho que le tenía que cambiar a Fernández, yo le dije al presidente de la República”, sostuvo.
La declaración constituye un cuestionamiento a la oportunidad de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo en materia económica. Sin embargo, el vicepresidente no presentó durante estos señalamientos una evaluación cuantitativa que permita determinar qué efectos habría tenido un reemplazo anticipado del ministro.
La salida de Fernández Valdovinos se produjo en medio de cuestionamientos por la situación presupuestaria y los atrasos en los compromisos del Estado. Su gestión también estuvo vinculada a la discusión de la reforma de la Caja Fiscal y al proceso de convergencia hacia los límites establecidos por la legislación de responsabilidad fiscal.
Las nuevas declaraciones de Alliana exponen diferencias respecto de la conducción económica del Gobierno, aunque no representan por sí mismas una ruptura política con el presidente Peña.
¿Qué relación tiene la reforma de la Caja Fiscal con los problemas financieros?
Alliana también vinculó sus preocupaciones económicas con la situación de la Caja Fiscal, el sistema de jubilaciones y pensiones de los funcionarios públicos, cuya sostenibilidad financiera motivó una reforma impulsada por el Poder Ejecutivo.
El vicepresidente sostuvo que las dificultades del régimen previsional exigían una intervención del Estado para evitar que el desequilibrio comprometiera el pago futuro de las jubilaciones.
Al referirse a la reforma, señaló que era necesario reconocer sus consecuencias para los sectores afectados, aunque defendió la necesidad de actuar ante el deterioro de las cuentas previsionales.
“Lo que hicimos fue asegurarle a ellos su jubilación”, expresó, al justificar las medidas adoptadas.
La Caja Fiscal arrastra un desequilibrio estructural entre los aportes de determinados sectores y las prestaciones que debe financiar. Esta diferencia obliga al Estado a destinar recursos para cubrir parte de sus compromisos.
De acuerdo con información oficial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el déficit acumulado del sistema durante los cinco años anteriores a 2026 alcanzó aproximadamente US$ 1.380 millones, considerando los desequilibrios correspondientes a los sectores deficitarios.
La reforma buscó modificar las condiciones de sostenibilidad del régimen y preservar los derechos adquiridos de quienes ya cumplían los requisitos legales para acceder a la jubilación.
¿Por qué Alliana advierte que la crisis es solo la punta del iceberg?
El vicepresidente manifestó que las dificultades vinculadas al sistema previsional y al manejo de los recursos públicos forman parte de una situación que podría tener un alcance mayor.
“Esto es la puntita del iceberg”, afirmó al referirse a los problemas que enfrenta la administración financiera del Estado.
La expresión constituye una advertencia política sobre la posibilidad de que existan dificultades adicionales. No obstante, Alliana no precisó en las declaraciones proporcionadas cuáles serían esos otros problemas ni presentó cifras que permitan dimensionarlos.
La situación fiscal del Paraguay involucra compromisos presupuestarios, pagos a proveedores, gastos corrientes y obligaciones previsionales que deben ser atendidos mediante los ingresos tributarios y otras fuentes de financiamiento.
La capacidad del Gobierno para cumplir estas obligaciones tiene consecuencias sobre la prestación de servicios públicos, la ejecución de inversiones y la relación del Estado con las empresas contratistas.
En ese contexto, las advertencias del vicepresidente adquieren relevancia porque provienen de una de las principales autoridades del propio Ejecutivo y porque plantean interrogantes sobre la coordinación de las decisiones económicas.
¿Por qué Pedro Alliana postergará su campaña presidencial?
Frente a la situación financiera, Alliana afirmó que no considera oportuno concentrarse actualmente en actividades vinculadas a su candidatura a la Presidencia de la República para las elecciones generales de 2028.
El vicepresidente sostuvo que su prioridad será acompañar la búsqueda de soluciones a los problemas económicos antes de avanzar con las actividades electorales.
“Me pongo de lado de la ciudadanía, necesitamos arreglar la casa, necesitamos solucionar esto y después vamos a pensar en campañas presidenciales”, manifestó.
Sus declaraciones no implican una renuncia a la precandidatura presidencial, sino una postergación de las actividades de campaña mientras persistan las dificultades que considera prioritarias.
La decisión se produce en un periodo de definiciones políticas dentro del oficialismo, donde la conformación de la futura chapa presidencial ha generado discusiones entre distintos sectores de la Asociación Nacional Republicana (ANR).
Alliana había manifestado anteriormente su intención de competir por la Presidencia en 2028, aunque las negociaciones sobre su eventual compañero de fórmula permanecen abiertas.
¿Qué implicaciones tienen las declaraciones de Alliana para el Gobierno de Peña?
Las afirmaciones del vicepresidente incorporan un nuevo elemento al debate sobre la responsabilidad política en el manejo de las finanzas públicas.
Al sostener que había advertido sobre el déficit fiscal y recomendado cambios en el equipo económico, Alliana establece una diferencia entre su posición y las decisiones que finalmente adoptó el presidente Santiago Peña.
Sin embargo, como vicepresidente de la República, también forma parte de la conducción política del Gobierno, por lo que sus declaraciones plantean interrogantes sobre el funcionamiento de los mecanismos de coordinación interna.
Desde el punto de vista institucional, el manejo presupuestario requiere coordinación entre el Poder Ejecutivo, el Ministerio de Economía y Finanzas y el Congreso Nacional, responsable de estudiar y aprobar el Presupuesto General de la Nación.
La transparencia en la información sobre obligaciones pendientes, disponibilidad de recursos y cumplimiento de las metas fiscales resulta relevante para evaluar la situación financiera del Estado.
También constituye un factor de interés para inversionistas, organismos internacionales y empresas que mantienen relaciones contractuales con el sector público.
¿Cómo impactarán las advertencias de Alliana en la gestión económica?
La decisión de postergar la campaña presidencial coloca las preocupaciones fiscales en el centro del discurso político de Pedro Alliana, quien sostiene que el Gobierno debe resolver primero los problemas financieros.
Sus cuestionamientos a la gestión del exministro Carlos Fernández Valdovinos y las advertencias que asegura haber realizado al presidente Santiago Peña abren una discusión sobre la oportunidad de las medidas económicas adoptadas.
Por ahora, sus declaraciones no incluyen una propuesta específica de ajuste presupuestario ni un calendario de medidas para corregir los problemas señalados.
El alcance institucional de estos cuestionamientos dependerá de las decisiones que adopte el Ejecutivo, de la evolución de las cuentas públicas y de las explicaciones que puedan ofrecer las autoridades responsables de la política fiscal.
Mientras tanto, Alliana mantiene su aspiración presidencial, pero condiciona el avance de su campaña a una prioridad que definió públicamente: resolver primero las dificultades financieras del país.