martes, febrero 3

Paradoja de la lectura actual / Félix Martín Giménez Barrios

Cada 23 de abril, se celebra el día mundial del libro, con la idea de fomentar la lectura
y la protección de la propiedad intelectual. La fecha de hoy día nos recuerda la
importancia de la lectura y la literatura en nuestras vidas. Los libros, y especialmente
en formato físico, son portales a otros universos, a pesar de los avances tecnológicos,
nada reemplaza al tacto del papel y activar más de dos sentidos para sumergirse en la
lectura seleccionada.

Desde 1995 que la UNESCO decidió establecer este día 23 de abril, ya que es en
honor a dos de los más grandes escritores cuyas muertes coincidieron en la misma
fecha: Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Es innegable que actualmente,
leemos más que nunca gracias a las redes sociales y blogs. Sin embargo, toda esta
lectura fragmentada ha desplazado a los libros como fuente primaria de conocimiento
y entretenimiento, lo cual resulta bastante paradójico si nos ponemos a pensar.

Hoy día, lo virtual nos ofrece acceso instantáneo a la información, pero solo no
acostumbra a una lectura superficial, rápida y descartable. La pregunta que entonces
nos surge a todos es: ¿esta nueva realidad de adquirir palabras nos enriquece o
empobrece nuestro vocabulario y pensamiento? La realidad nos dicta que
evidentemente se ha perdido a gran escala el habito de la lectura sostenida, la que
demanda paciencia y concentración.

Tristemente, la literatura como tal, ha quedado relegada a un segundo plano. El
ejemplo más claro es que la mayoría de los jóvenes asocia a los libros como
obligaciones escolares y no con placer o crecimiento personal. Nos olvidamos de que
la lectura de cuentos y novelas ayuda a desarrollar pensamiento crítico y capacidad
analítica, aparte de enriquecer y expandir nuestro vocabulario. En este caso, lo ideal
sería fomentar un equilibrio entre lo virtual y lo físico, con el objetivo de leer mejor.

En este mundo cada vez más digitalizado, más que nunca debemos atesorar los libros
en formato físico. Son objetos que podemos coleccionar, compartir y legar a nuevas
generaciones. En este día mundial del libro, reconozcamos que leer no se trata
únicamente de interpretar palabras, sino en ser uno con esas ideas. Compremos
libros, regalemos libros y veremos que son más que un montón de paginas
acumuladas, son un arma para desarrollar mentes libres.