Sabemos que la frase “no conozcas a tus héroes” se refiere a una advertencia que
sigue presente en nuestra sociedad. Durante siglos, los seres humanos hemos
buscado figuras a las que admirar: guerreros, santos, artistas, políticos. Los hemos
alzado en pedestales, colocando en ellos muchas de nuestras aspiraciones y
esperanzas. Pero esta idealización casi siempre suele terminar en decepción.
El problema no es admirar talentos o logros ajenos, sino confundirlos con cierta
perfección moral. Un cantante puede conmovernos con su música, tal deportista
inspirarnos con su disciplina, un político quizá nos sirva con sus discursos y acciones.
Pero olvidamos que detrás de esas hazañas hay solo humanos comunes, con
defectos, contradicciones y hasta con intereses que no coinciden con los de sus
seguidores.
En esta era tecnológica, es más fácil crear a estas “celebridades”, tanto que creemos
compartir mucho en común con ellos gracias a internet. Paradójicamente, mientras
más cerca creemos estar de ellos, más evidente se vuelve su humanidad. Y aun así,
seguimos fabricando nuevos héroes, nuevos famosos, como si la necesidad de
idolatrar fuera más fuerte que la lección aprendida.
Por más increíble que parezca, la necesidad de seguir a esta gente como si fueran
héroes tiene mucho que ver con cómo funciona la mente humana y la cultura. La gente
busca referentes en quien proyectar sus deseos, valores e incluso frustraciones. Es
más fácil depositar esperanzas en una figura que se vea fuerte, talentosa o
carismática que enfrentarse a la complejidad de la vida sin algún tipo de “modelo” a
seguir.
A fin de cuentas, quizá la salida no sea renunciar a la admiración, sino redirigirla. En
lugar de depositarla en mortales comunes, podríamos admirar valores, ideas o
acciones concretas. El no conocer a nuestros héroes no significa vivir sin referentes,
sino recordar que los verdaderos héroes no son individuos idealizados, sino los
principios que elegimos y decimos defender.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
