La neurociencia es la disciplina científica interdisciplinaria que estudia la estructura, función, desarrollo, genética, bioquímica, fisiología y patología del sistema nervioso, con especial énfasis en el cerebro. Su objetivo principal es comprender cómo los circuitos cerebrales interactúan para procesar información, regular las funciones vitales del cuerpo y dar origen a la cognición, las emociones, la conducta y la conciencia humana que no es igual en nuestra infancia, adolescencia, juventud, adultez y mayoría de edad.
Así cómo cambiamos por fuera también lo hacemos desde adentro y no solo en el comportamiento o función de nuestros órganos blandos sino también en cómo y lo que pensamos y sentimos.
El neurocientífico estadounidense Andrew Huberman dice; «De lo que se trata es de hacer esas pequeñas cosas que no cuestan nada, que requieren muy poco tiempo y que generan un impacto positivo enorme en lo que realmente importa».
Para conocerlo más, Huberman;
Obtuvo su licenciatura (B.A.) en Psicología en la Universidad de California en Santa Bárbara (UCSB) en 1998.
Maestría: Realizó una maestría en Psicología en la Universidad de California en Berkeley (2000).
Doctorado: Se doctoró (Ph.D.) en Neurociencia por la Universidad de California en Davis en 2004, donde investigó el desarrollo de las conexiones en el sistema visual.
Posdoctorado: Completó su formación posdoctoral en la Universidad de Virginia (2005-2010), especializándose en la arquitectura del desarrollo del sistema nervioso.
Volver fácil lo complejo
En Investigación Andrew: Dirige el Huberman Lab en la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford, donde ha ejercido como profesor titular de Neurobiología y Oftalmología. Sus investigaciones de laboratorio se han centrado en la plasticidad cerebral, el desarrollo del sistema visual, el estrés, la ansiedad y la regeneración neuronal.
En divulgación pública: Alcanzó fama internacional masiva a partir de 2021 como creador y anfitrión del podcast Huberman Lab, enfocado en traducir investigaciones sobre neurociencia, biología y salud funcional en protocolos prácticos para el público general.
Con 51 años y apariencia de un joven de 30 o 40 años por tener una estricta rutina de ejercicios físicos y alimentación que le sirven no solo para lucir atractivo sino para que todo dentro suyo también funcione adecuadamente.
La contribución científica de mayor impacto de Huberman (publicada en revistas de alto nivel como Nature Neurociencia y Cell Reports) demostró que las células ganglionares de la retina —que conectan el ojo con el cerebro y forman el nervio óptico— pueden regenerarse en mamíferos adultos tras sufrir daños. Y en trabajos más recientes (como su estudio en Cell Reports Medicine), su laboratorio analizó cómo patrones respiratorios específicos modulan de forma directa la respuesta del sistema nervioso autónomo. Sus aportes en la ciencia de la visión y la neurobiología del desarrollo, Huberman ha recibido galardones científicos significativos, entre los que destacan el Premio Cogan (2017) por sus contribuciones a la ciencia de la visión y la oftalmología, así como el McKnight Scholar Award y el Pew Biomedical Scholar Award.
Mucho trabajo académico y reconocimientos para tener en cuenta lo que piensa este hombre de 51 años. De su idea que puede leerla más arriba es importante destacar la fundamental representación de los detalles en nuestras vidas y de hacerlas bien cuando tengamos la oportunidad y no perder el tiempo en nimiedades, que hoy día con nuestros “espejos negros” es facil quedar colgado en un video, audio, y si leemos en cualquier texto, de los miles que existen ahí afuera.

Licenciado en Ciencias Políticas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicación o intereses particulares
