La naturaleza es un concepto utilizado para referirse al mundo material o universo material, incluyendo los fenómenos del mundo físico, la materia inerte generada como parte de procesos sin la intervención humana, y al fenómeno de la vida, que incluye también a los humanos. La naturaleza se extiende desde el mundo subatómico al galáctico. Estar en contacto con la naturaleza provoca cambios biológicos y psicológicos reales en nuestro cuerpo. De hecho, existe un término llamado Biofilia, que sugiere que los humanos tenemos una conexión genética innata con el mundo natural y el vínculo que tengamos con ella es bueno para nuestra mente.
Un estudio, publicado en Neuroscience and Biobehavioral Reviews, analizó 108 estudios realizados entre 2014 y 2025. Todos responden a una misma pregunta: ¿qué ocurre en el cerebro cuando entra en contacto con la naturaleza? Para responder, los investigadores revisaron datos de electroencefalogramas, resonancias magnéticas y espectroscopía funcional de infrarrojo cercano. Al comparar los resultados, identificaron cuatro patrones que aparecen una y otra vez, como una secuencia.
El cerebro cambia la forma en que procesa la información. En lugar de enfrentarse a pantallas, texto o estímulos urbanos densos, se encuentra con fractales y formas naturales que resultan más fáciles de interpretar. Solo con ver o escuchar patrones naturales, el sistema nervioso empieza a moverse hacia un estado de menor alerta.
Después llega la calma. Las resonancias magnéticas muestran una relación clara entre caminar en la naturaleza y la disminución de la actividad en el nodo subgenual prefrontal, una región vinculada a pensamientos repetitivos y negativos. Al mismo tiempo, aumentan las ondas alfa, típicas de los estados de relajación. Por eso es importante que tenga agendado unos minutos en su patio o en algún parque público donde existan muchas plantas para que hagan un buen efecto en su mente. Con el cuerpo más tranquilo,
Vivir en contacto con la naturaleza
La atención también descansa. Los entornos naturales permiten que la atención dirigida, la que usamos para leer, estudiar o trabajar, se recupere. Las mediciones muestran un incremento de ondas theta y alfa, mientras que las asociadas al esfuerzo mental disminuyen y esto sirve para que nos encontremos estables y en paz con nosotros y nuestros entornos sociales. Que a veces nos pueden irritar o molestar porque en los mismos existen personas “pesadas” o que naturalmente incomodan por lo que comunican o cómo lo hacen.
Por eso si puede acceder a un espacio natural o tiene la posibilidad de contar con una plantera en su oficina u hogar, no lo dude y hágalo porque eso le ayudará a tener una mente en buen estado para trabajar, estudiar o relacionarse con otras personas real o virtualmente en orden y sin complicaciones.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
