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Mujeres bajo sospecha

El malestar de nuestra cultura se puso de manifiesto nuevamente el último sábado 3 de abril, cuando una joven maratonista, que terminaba su entrenamiento, se vio brutalmente atacada por un individuo que ultrajó su dignidad, huyó con su celular y aún no se sabe su paradero. Puesto así, es un hecho policial más, que debería ocupar las últimas páginas de los diarios, y luego de una semana ni siquiera formaría parte del comentario del pasillo de los chismes de barrio. En estos tiempos, donde se ve cierta renuencia a recuperar la historia de la humanidad, vale la pena por un momento analizar por qué no somos los hombres los que estamos bajo sospecha y sí las féminas, “origen del pecado original”, “por algo será” “calladita te vez más bonita”, hasta “la que no enseña no vende”, pasando por una infinidad de frases destinadas a desmerecer el valor, talento y habilidades de las mujeres.

Allá por 1563, el Concilio Vaticano de Trento estableció el celibato y las mujeres que, en buen número, convivían con Papas, sacerdotes, monarcas y otros reyezuelos, acabaron con esta formalidad e impusieron el valor de la virginidad. La razón fue puramente económica. Concentrar las tierras en manos de la Santa sede, y no permitir que se dilapidara entre los herederos engendrados en diversas regiones del mundo. Desde entonces, “la pureza” se cultivó como un valor, donde la sospechada, pasó a ser la mujer y el hombre, cada vez más hombre, mientras más mujeres acumulara en su lista. Por supuesto, su elegida esposa sería una mujer de castidad inmaculada y reproductora de una prole familiar numerosa.

Felizmente esos tiempos ¿han quedado atrás? y más allá de las discriminaciones de género aún existentes, las mujeres, luego de un largo proceso de lucha a nivel mundial, han alcanzado mayores derechos y reconocimientos, salvo en algunas regiones del mundo, donde ni siquiera pueden conducir un automóvil, ni salir de viaje sin permiso del marido.

A principios del siglo pasado, los hechos de violencia contra la mujer eran casi tan cotidianos como hoy pero no se conocían. Por otra parte, las mujeres no se animaban a denunciar los maltratos sufridos, so pena de perder su honra, o directamente, ser echadas de su casa. En el Siglo XXI casi nadie calla y el feminicidio se ha convertido en una triste estadística, que convive en casi todas las culturas en mayor o menor grado. A pesar de la frecuencia con que ocurren estos hechos vandálicos, los hombres continúan firmes en sus aberrantes propósitos y lo ocurrido hace una semana en el Jardín Botánico y Zoológico, nos muestra al animal masculino en su versión más primitiva.

De los 34 guardias que debían resguardar la seguridad ciudadana, 31 disfrutaban de su Semana Santa, mientras solo 3 personas hacían “como que cuidaban” 200 hectáreas. Apenas difundida la noticia, la Jefa de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, Comisaria María Elena Andrade, manifestó: “No debemos olvidar que los parques públicos estaban cerrados y estaba prohibido utilizar esos lugares. Es también una inconsciencia de la gente acudir a esos lugares estando esa prohibición”. Lejos de ponerse en la piel de la víctima, esta mujer condenaba falsamente a otra de sus congéneres. El Botánico fue uno de los pocos parques públicos que no cerraron en esos días.

Como retrocediendo al medioevo, otro policía no ahorró comentarios: “Cómo se le ocurre ir sola”. Sería muy pintoresco ver el entrenamiento de maratonistas con guarda espaldas excedidos de peso, jadeando a sus talones, para dejarlas libradas a su suerte, luego de los primeros 500 metros.

La justica, tal como es su costumbre, apareció lenta y tarde. La víctima esperó durante dos horas que le tomaran declaración y ante la ausencia de la fiscal de turno, le hicieron regresar al día siguiente.

El abogado defensor, Guillermo Duarte Cacavelos, declaraba que había tomado el caso el lunes 5 pero sin contacto aún con la víctima, y recusaba a la fiscala Álvarez por deficiencias en el debido proceso. Mientras tanto, los medios recuperaban de sus archivos los antecedentes del letrado como conocido defensor de cuestionadas autoridades políticas y vinculado a casos de la farándula.

Cabe recordar que tiempo atrás, en el controversial viaducto del Botánico, el MOPC y la Municipalidad firmaron un convenio con un plazo de 6 meses, para resolver todas las deficiencias, que permitieron que el agresor ingresara y huyera por una de las múltiples zonas vulnerables de dicho parque.

Casi al fin de semana se reunieron el Intendente, el Ministro del Interior y el Vice Ministro del MOPC, tratando de dar respuesta a la repercusión que el caso tomaba. Más allá de fotos casi surrealistas de policías montados a caballo, junto a la promesa de modernas cámaras de video, lo concreto es que, a la fecha, no hay responsable identificado, ni siquiera pistas. ¡Apenas una especulación, sería un extranjero! Casi una versión neoestronista, tiempos donde todo mal venía de afuera.

Lo cierto es que el problema lo tenemos adentro, el agresor anda suelto y como si la pandemia fuera insuficiente, se agrega un temor más por la falta de políticas públicas para brindar seguridad a la ciudadanía en los espacios destinados al esparcimiento y no al terror.

Arturo Enzo Bregaglio
Arturo Enzo Bregaglio
Abogado. Periodista y Lic. Ciencias de la Comunicación. Fundador y director de Radio Sur (Córdoba) y Radio Trinidad/ViVa (Asunción). Vicepresidente por América Latina y Caribe de AMARC (Asociación Mundial de Radios). Numerosos cursos de Comunicación Política y Derecho a la Comunicación en América Latina, Canadá y Europa. Consultor de la organización para la Migración Paraguaya. Gestión de las campañas en Estados Unidos, Brasil, España, Francia, Italia, Suiza y Argentina, para el logro del voto de los paraguayos en el exterior.

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