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Migración y urgencias

Los Estados Unidos no es sólo casa de los americanos sino del mundo migrante desde hace décadas. Hoy día se registran millones de latinos en suelo estadounidense. Gente que decidió ir allí por elección particular, escapando ya sea de dictaduras, condiciones económicas difíciles o por encontrar en los EEUU un espacio más seguro y cómodo para su vida. La vida latina, asiática o africana proyectada en ese territorio del melting pot.

Joe Biden asumió la presidencia de un país- continente no solo por su dimensión sino por la variedad de habitantes que reúne esta nación con una agenda clara y trabaja por integrar a todos bajo la misma bandera e himno, condición que muchos no aprueban chocando con los habitantes locales que defienden su casa con fuerza y cuidado de cualquier ofensa a ella.

Un hogar que ahora y siempre tendrá en la agenda del ejecutivo americano al mundo que en parte se encuentra en su habitación de huéspedes y es por esto y por lo que puede dar y obtener del planeta por lo que tienen en su vivienda y puede dar fuerza al proyecto del G7 que se llama Reconstruir un Mundo Mejor o Build Back Better World que desea abordar la infraestructura por valor de 40 billones de dólares que necesitan los países en desarrollo para el 2035.

Algo hay que
Sin dudas Latinoamérica -cómo el mundo- tenemos nuestros problemas en casa que no podemos ni tenemos porque ventilarlos ni sacarlos afuera sino solucionarlos aquí para evitar migraciones que rompen familias o círculos sociales que luego por distancia y tiempo de separación lamentamos sus consecuencias. Debemos construir localmente una buena calidad de vida en nuestros países que es buscada y perseguida por nuestros compatriotas para evitar que terminen yendo a los EEUU o Europa, que se han convertido en las plataformas de salvataje económico, académico y habitacional de un mundo que continúa migrando de un lugar a otro. Mil millones de seres humanos no viven en sus lugares de nacimiento.

Ahora toca a Biden aplicar junto con su secretario de estado o canciller Antony Blinken una nueva política hacia esta parte del mundo.

Una ayuda que responda eficazmente a una serie de problemas sociales, políticos y económicos y que no terminen en buenas intenciones es lo que necesitamos. La cuestión migratoria sigue sobre la mesa y requiere soluciones urgentes.

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