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Marcapasos antidepresivos

La depresión es una enfermedad o trastorno mental que se caracteriza por una profunda tristeza, decaimiento anímico, baja autoestima, pérdida de interés por todo y disminución de las funciones psíquicas.

Usualmente es el momento o característica previa a los suicidios. Existen métodos para regular o controlar su presencia en nuestra mente cómo los Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS); ejemplos son Prozac (fluoxetina), Celexa (citalopram) y Paxil (paroxetina) y los Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN); ejemplos son Effexor (venlafaxina) y Cymbalta (duloxetina) así cómo terapias y actividades de relajamiento y paz medioambiental, social y artística.

Aunque no lo crean existe un nuevo método más riguroso que consiste en abrir el cráneo e introducir un marcapasos en el cerebro para ayudar a medir su actividad así cómo se conocen los marcapasos del corazón que es un pequeño dispositivo que se coloca debajo de la piel del pecho para ayudar a controlar los latidos del corazón. Se utiliza para hacer que tu corazón lata de manera más regular si tienes un latido irregular (arritmia),particularmente uno lento.

Innovador instrumento
El marcapasos en el cerebro promete detener los temblores y convulsiones del Párkinson y la epilepsia. El dispositivo monitoriza la actividad eléctrica cerebral y genera una corriente para estimular determinadas zonas del cerebro si detecta alguna anomalía y ahora también es utilizado para curar la depresión.

Investigadores de la Universidad California San Francisco (UCSF) han desarrollado un implante cerebral con el que han conseguido tratar con éxito la depresión aguda. Este ‘marcapasos’ para el cerebro identifica la región afectada y envía una pequeñísima carga eléctrica que provoca la eliminación de los síntomas de la enfermedad.

La ciencia médica avanza hacia novedosos sistemas de tratamientos para la salud humana que tiene a la depresión cómo enfermedad culpable de trágicos finales cómo el suicidio. En el peor de los casos puede llevar al suicidio. Cada año se suicidan cerca de 800 000 personas, y el suicidio es la segunda causa de muerte en el grupo etario de 15 a 29 años.

Un experimento practicado en los EEUU en una mujer de 38 años que estuvo al borde de terminar su vida es una de las pruebas de éxito de este método para asistir a deprimidos. La ciencia médica avanza hacia nuevas fronteras y seguro con otros riesgos.

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