El presidente de Francia, Emmanuel Macron, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional este sábado al solicitar una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tras advertir que el estallido de hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán «conlleva graves consecuencias para la paz y la seguridad internacionales».
En una declaración publicada en su cuenta oficial de X a las 09:11 horas, el mandatario francés enfatizó que «la escalada actual es peligrosa para todos. Debe cesar», marcando una postura firme de París frente a la creciente tensión en Oriente Medio.

Macron informó que su gobierno está implementando «todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad del territorio nacional, los ciudadanos franceses y nuestros intereses en Oriente Medio». Además, confirmó que Francia está preparada para desplegar recursos adicionales con el fin de proteger a sus socios más cercanos en la región, «si así lo solicitan».
Esta declaración se enmarca en el rol tradicional de Francia como miembro permanente del Consejo de Seguridad y actor clave en la diplomacia europea hacia Oriente Próximo. El mensaje presidencial fue contundente hacia el régimen iraní:
«El régimen iraní debe comprender que ahora no le queda otra opción que entablar negociaciones de buena fe para poner fin a sus programas nucleares y balísticos, así como a sus actividades de desestabilización regional. Esto es absolutamente necesario para la seguridad de todos en Oriente Medio».
Analistas consultados por este medio señalan que la referencia a los programas balísticos marca un endurecimiento en el tono diplomático francés, alineándose con las preocupaciones de sus aliados del G7 y la OTAN sobre la capacidad de alcance de Teherán.
En un apartado especialmente relevante desde la perspectiva de derechos humanos, el presidente francés afirmó:
«El pueblo iraní también debe poder construir libremente su futuro. Las masacres cometidas por el régimen islámico lo descalifican y exigen que se le devuelva la voz al pueblo. Cuanto antes, mejor».
Esta línea refuerza la posición de Francia en materia de defensa de libertades fundamentales, en sintonía con declaraciones previas en las que Macron condenó la violencia estatal contra manifestantes en Irán.
La iniciativa francesa cuenta con respaldo regional. En una declaración conjunta, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, calificaron los acontecimientos de «muy preocupantes» e instaron a todas las partes a «actuar con la máxima moderación, proteger a los civiles y respetar plenamente el derecho internacional».
Francia mantiene, según confirmó el Elíseo, contacto estrecho con socios europeos y aliados en Oriente Medio para coordinar una respuesta diplomática unificada.

