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Editorial

Lo hubieran hecho por Zoom

Macri vino a violar la cuarentena. Cartes es su cómplice.

Se podría haber ahorrado el viaje, el ex presidente argentino Mauricio Macri. El hecho de que se lo haya dejado entrar, reunirse en forma privada con su ex colega Horacio Cartes y volver a su país, es un insulto sangriento a los miles de paraguayos que, pillados por la pandemia en el exterior, tuvieron que esperar meses para volver y, de nuevo en la patria, comerse 14 días de aislamiento antes de abrazar a su familia. Macri violó la cuarentena vigente en su país, la que rige en el nuestro y Cartes ha sido su anfitrión y cómplice.

¿Qué tan importante era el asunto que los juntó? La información dice que para tratar cuestiones vinculadas a la Fundación FIFA, una entelequia creada para (sic) “incentivar un cambio social positivo y reconstruir infraestructuras deportivas”. ¿Qué significa eso? Apelaremos, siendo Macri argentino, a un término muy caro a la cultura porteña: sanata, que consiste en “monologar largamente con murmullos y palabras inconexas y sin sentido, pero aparentando decir algo importante” (Diccionario del Lunfardo).

Por lo tanto, Macri vino a Asunción a sanatear, que vendría a ser el infinitivo de sanata. En resumen: nada importante, pérdida de tiempo. Macri podría dedicarse a perder el tiempo en su país y dejarse de fastidiar en donde no se lo necesita, es decir, aquí, donde ya hay suficiente gente fastidiando sin necesidad de importarla.

Pregunta retórica: ¿Así de fácil es ponerse de acuerdo para violar la cuarentena? La respuesta viene por el lado de que si bien todos los hombres son iguales, algunos son más iguales que otros. Otra: El haber sido presidentes ¿les otorga a Macri y a Cartes un salvoconducto especial contra la cuarentena? Porque Buenos Aires y conurbano están bajo una estrictísima medida de aislamiento hasta el próximo 17. La respuesta es sí, se puede, que es el lema con el cual Macri llegó a la presidencia de Argentina y que sigue usando según la ocasión.

Macri y Cartes no podían reunirse. Los protocolos anti COVID19 lo prohíben. Lo hicieron igual, pasándose por donde sabemos todas las normas en una actitud abiertamente provocativa que a cualquier “común” lo hubiera llevado derechito a la cárcel o, por lo menos, a un aislamiento preventivo y obligatorio bajo vigilancia.

¿No podrían haberlo hecho por Zoom? ¿Tan “esencial” era el motivo del rejunte?

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Escrito por

Equipo de Periodistas del Diario El Independiente. Expertos en Historias urbanas. Yeruti Salcedo, Lorena Barreto, Luz González, Jacqueline Torres, Patricia Galeano, Magalí Fleitas, Victor Ortiz, David Chamorro, Mary López, Juan Martínez, Fabrizio Meza, Lisandra Aguilar.

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