La norma son las reglas que se deben seguir o a las que se debe uno ajustar, como las conductas para tareas actividades, lugares o momentos determinados. Existen no solo en deportes o establecidas por la constitución de cualquier país u hogares donde existan personas, para que a su vez hayan armonía y éxitos en la comunidad que busquen hacer o llegar a un destino determinados.
El filósofo alemán Immanuel Kant dice: “La libertad es la capacidad de obedecer la ley que uno mismo se ha dado”, no debemos solo leer y entender las normas; por qué y para qué existen sino sobre todo asimilar esas leyes determinadas no solo para que se dé tranquilidad y paz donde y cuando sea sino para que nos sintamos seamos felices y libres. A veces pensamos que existen normas para censurarnos o constreñir nuestros deseos o intenciones donde y cuando sea o no nos da libertad. Que tiene muchos propósitos cómo;
- La Autorrealización (Dimensión Individual: El propósito más básico de la libertad es permitir que cada individuo se convierta en la mejor versión de sí mismo. Sin libertad, el talento y la vocación quedan anulados.
- El Progreso y la Innovación (Dimensión Social): La libertad es el «oxígeno» de la creatividad. Una sociedad que no es libre se estanca porque el error es castigado y la experimentación es prohibida.
- La Responsabilidad (Dimensión Ética): Sin libertad, no hay moralidad. Si una persona es obligada a hacer algo bueno, no es «buena», solo es obediente. La libertad existe para que seamos dueños de nuestras consecuencias. Ser libre es el requisito previo para poder decir: «Yo soy responsable de mis actos».
La importancia de ser normados
Kant fue el pensador centroeuropeo, uno de los más influyentes de la historia, revolucionó los conceptos de moral y libertad en el siglo XVIII sentando las bases del idealismo trascendental que dice que nosotros no somos espectadores pasivos de la realidad, sino que nuestra mente construye la forma en que experimentamos el mundo. Por eso “la libertad es la capacidad de obedecer la ley que uno mismo se ha dado”, no solo para evitar problemas sino para que estemos en paz con nosotros mismos, y la libertad no consiste en hacer lo que a cada uno le dé la gana sin ningún tipo de límites, sino actuar conforme a las leyes o morales que uno se impone a sí mismo.
Por eso pregúntese; ¿aquel que infringe una norma no puede o no quiere ser feliz o libre?, busca o desea ser penado perdiendo su libertad o ser escrachado o humillado por la sociedad? La verdadera libertad no es la ausencia de normas, sino la autonomía. ¿Qué significa esto?; Que, para ser libres, a su juicio, tenemos que actuar conforme al deber y no hacer lo que queramos porque eso es libertinaje que es el desenfreno en las obras o en palabras y eso no conviene que exista en aulas, trabajo, vecindario, hogar o con quien sea nos toque compartir un rato en la vida.
Esta teoría tiene mucho que ver con el famoso imperativo categórico del filósofo, por el cual instaba a “obrar sólo según aquella máxima por la cual “lo que puedas querer que al mismo tiempo se convierta en ley universal”. Por estos lares donde son muchas las normas pero no se cumplen todavía el imperativo categórico puede esperar.

Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
