sábado, abril 18

La mediterraneidad y oportunidades

La mediterraneidad es la cualidad de no tener salida al mar, cómo un país o cualquier sitio que existimos entre tierras, cómo Paraguay y otros lugares del mundo. Uno cargado de lugares, culturas y mucha vida. A veces creemos que es una maldición no tener costas sobre el mar y nos sentimos encerrados en el continente, pero ahora con el proyecto de la hidrovía y la firma de acuerdos con la Unión Europea para intercambiar productos y servicios. 

Paraguay puede convertirse en un buen “hub logístico”, que es un punto estratégico dentro de la cadena de suministro. Donde las mercaderías se reciben, se organizan, se consolidan y se redistribuyen para llegar a sus destinos finales. Si evitamos distracciones. ser corruptos o corrompidos por cualquier antivalor que no sirva para construir o fortalecer relaciones, y/o las destruya, perdemos y no ganamos conveniencias para ganar. El Corredor Bioceánico abre una nueva etapa para el país, que comienza a proyectarse como un nodo logístico relevante en el Cono Sur. Con aproximadamente 532 km desde el Chaco paraguayo, desde Carmelo Peralta (frontera con Brasil) hasta Pozo Hondo (frontera con Argentina), para llegar al océano atlántico y de ahí a puertos del mundo a los que logremos llegar para la entrega de productos específicos a quienes los demandan para utilizarlos o consumirlos.

El presidente de la Cámara de Comercio Paraguayo Uruguaya Federico Esmite dice que; La ubicación geográfica de un país suele dictar su destino económico y Paraguay no es la excepción. El “corazón de Sudamérica” está cargado con el estigma de la “mediterraneidad” como una barrera insalvable para su competitividad en el mercado internacional. Sin embargo, de mano de la inversión y a medida que avanza la construcción del Corredor Bioceánico esta percepción podría tener una metamorfosis radical. 

Unas nuevas oportunidades

Debemos tener en cuenta también que el Corredor Bioceánico ofrece enormes oportunidades de integración regional, dinamización económica y desarrollo logístico, conectando el Atlántico (Brasil) con el Pacífico (Chile) a través de Paraguay y Argentina, para reducir costos y tiempos de transporte, impulsar el comercio de productos agropecuarios y manufactureros, generar empleo y posicionar a Paraguay como centro logístico clave, transformando regiones mediterráneas y abriendo nuevos mercados, a los que es posible llegar también usando bien la red internacional, que no sirve solo para entretenerse, vender, comprar o comunicarse con quienes queramos.

Sino para enseñar y aprender lo que nos provoque curiosidad o nos convenga conocer o exponer no solo de nuestra vida en particular sino sobre el país, sus opciones, productos, ideas y trabajos artísticos o científicos de la población, que sentimos y pensamos quizá no igual que el norteamericano, asiático, africano o persona de cualquier latitud del planeta donde existen seres humanos que pueden interesarse en cómo lucimos, soñamos, pensamos, lo que tenemos o pensamos y les puede ser útil para proyectos determinados en sus barrios, ciudades, países o donde vivan o trabajen con otras personas cómo sus parientes, vecinos o amigos

Esmite agrega que; indiscutiblemente esto es un proceso y la Hidrovía Paraguay-Paraná y representa un eje fundamental, la “Autopista” central. Paraguay actualmente ostenta la tercera flota de barcazas más grande del mundo. Siendo este activo la columna vertebral de sus exportaciones de granos y carne, así como también de gran parte de sus importaciones y exportaciones.

La hidrovía con una extensión de 3,442 km, conecta a Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay, permitiendo la salida de productos desde el corazón del continente hacia los mercados globales a través del Océano Atlántico. Históricamente ha sido la vía de salida para la producción primaria y agroindustrial de la región. Soja, maíz y trigo provenientes de Paraguay.

La hidrovía  y el corredor bioceánico son oportunidades no sólo para nuestra finanza o comercialización de lo que hagamos o sirvamos porque El Corredor no solo es para carga, sino que también facilitará ampliamente el transporte de personas, integrando a Paraguay con Brasil, Argentina y Chile, y conectando el Atlántico con el Pacífico, abriendo nuevas rutas de viaje y comerciales, y mejorando la movilidad en Sudamérica, especialmente con la construcción de puentes y carreteras nuevas.