Mark Twain fue el seudónimo del escritor, orador y humorista estadounidense Samuel Langhorne Clemens.(1835-1910). Fue un escritor de obras mundialmente famosas como “Las aventuras de Tom Sawyer” y “Las aventuras de Huckleberry Finn”. Entre sus ideas decía que; «La vida sería infinitamente más feliz si pudiéramos nacer a los 80 años y acercarnos gradualmente a los 18» y lo explica agregando; A medida que cumplimos años, ganamos la sabiduría que no tuvimos durante la juventud. Pero si aprendemos algunas grandes lecciones a tiempo, podemos vivir con plenitud cuando aún tengamos el tiempo a nuestro favor. Algo naturalmente imposible, más es una idea que nos deja pensando sobre el valor del tiempo puesto a la inversa para reinventar nuestra historia, y vivir a los 20, los 30, los 40 o los 50 como si hubiésemos llegado a los 80.
Periodo de vida al que algunos ni piensan llegar, aún con madres mayores de 90 años, que geneticamente puede servir de referencia para entender cuánto tiempo de vida pueden llegar a tener. Y que es solo una referencia porque nadie sabe cuándo terminaría su vida . “La muerte es una visita inesperada que nos lleva a todos cuando menos lo pensamos o imaginamos”, visita que no debemos convocar con ansiedad o precipitación por el daño que podríamos causar a quienes quedan con vida o dejar proyectos a medias o no haberlos comenzado por nosotros o con otras personas.
El viaje de la vida
La actriz Meryl Streep de 76 años dijo; “Que nadie me arrebate mis arrugas. Las de la frente son del asombro ante lo bello de la vida”, cuando existen personas apenadas o tristes por acumular arrugas y optan hacerse cirugías plásticas para borrar el registro del paso de sus vidas. El único viaje que tenemos para respirar, ver, escuchar, movernos, sentir y pensar sobre lo que deseemos. Es una expedición que ofrece mucho para disfrutar y conocer en el tiempo que nos toque y es un paseo que puede durar mucho tiempo y ser uno sin accidentes o complicaciones de acuerdo a cómo lo hagamos o deseemos hacerlo.
Entre sus pensamientos tenemos también que; “las poderosas lecciones que se aprenden con el tiempo, y que la Universidad de Harvard comprobó en su Estudio del Desarrollo Adulto, es que son las relaciones, y no el éxito o el dinero, es lo que da la verdadera felicidad”. Condición que no debe ser tomada cómo algo fugaz y limitada a ser vivida en un lugar, momento y con alguien en particular. Sino debemos intentar ser felices siempre que podamos con nosotros mismos y en nuestros entornos habituales. Los mismos que aunque sean aburridos para algunos, existen métodos para amenizar los sitios cómo usar el incienso para olfatear aromas agradables, oír músicas agradables y tranquilas y consumir en lo posible lo que sea útil para nuestra salud y no perjudique o acorte el tiempo de vida que nos quede en el sistema solar.
Y Keanu Reeves, todo un estoico moderno, dijo una vez que “cuando perdonas no es que olvides, simplemente estás eligiendo estar en paz contigo mismo”. A sus 60 años, el actor de Matrix ha comprendido una verdad que libera el alma y es que el “perdonar nos hace libres”. Porque el rencor, el odio, es un “veneno que uno toma esperando que muera el otro”, decía Shakespeare. Perdonar no es humillarse, no es rebajarse. Es permitirnos superar el pasado y avanzar hacia el futuro sin mochilas por la espalda.
Y Julia Roberts de 57 años dice que; “me he dado cuenta de que la felicidad cambia a medida que avanza la vida, pero siempre empieza en mí misma”. Lo que no nos hace estar pendientes de otra persona, un lugar, condición o cosa en particular para estar felices en la vida que tengamos. es un estado de vida que no solo sirve para disfrutar de o en un momento específico, sino en lo posible prolongarlo y distribuir ese estado con los entornos sociales que tengamos la oportunidad para integrarnos y dialogar.
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Licenciado en ciencias politicas (UNA), comunicador, productor y editor de contenido creativo para medios de comunicacion o intereses particulares
