lunes, octubre 12

LAS LECCIONES DE LA HISTORIA

Algunos me dicen; “¿Iñaki, porque casi siempre estás fijándote en las cosas que ya pasaron?”, ¡nunca podemos retroceder el tiempo ni un segundo!, esa es la única verdad, más la historia tiene mucho que enseñarnos, por lo que se hizo, los personajes de los hechos que lo hicieron, cómo éramos, vivíamos, pensábamos y sentíamos y al tomarnos unos momentos para leer.

También ayuda el tener una conversación con una persona mayor de edad o que conozca más y mejor las cosas que pasaron nos puede ayudar a comparar con nuestro hoy y concluir si hemos mejorado o no, de acuerdo a las referencias que tengamos de lo que sea bueno y malo. 

La relación humana siempre es buena de acuerdo al tipo de personas con las que nos relacionemos y lo que hagamos con ellas, que una vez identificado el por y para qué estamos juntos el viaje de nuestras vidas será hecho sin complicaciones, el cambiar, transformarse o mutar a lo que sea es natural de acuerdo a los tiempos y condiciones que nos toqué vivir, podemos notar que las relaciones de amor, amistad, laboral o lo que sea hayan tenido nuestros padres o abuelos no son las mismas a las que “existen” hoy día. Las mismas  no son iguales porque el grado de compromiso que tenían entre ellos es distinto al que tenemos ahora, por eso;

  • En 1990 más del 80 %de personas estaban casadas antes de los 30, hoy solo es el 20 %

  •  En 1970 un solo sueldo podía comprar una casa, hoy se necesitan 2 personas y aun así no alcanza

  • Las citas comenzaban con conversaciones, ahora empiezan con perfiles

  • Antes el aburrimiento era normal, ahora nunca tenemos que aburrirnos

  • En 1980 la deuda estudiantil en los EE.UU. promediaba los 12 mil dólares, ahora supera los 37 mil dólares.

  •  En 1990 el 70% de las personas conocía a su vecino, ahora la mayoría no puede nombrar ni a uno.

  • Antes las cenas o almuerzos familiares con diálogo eran la norma, ahora las mesas están en silencio por los celulares.

  • La gente hablaba con desconocidos, ahora los evitamos 

  • Los fines de semana se pasaban juntos, hoy día estos fines de semana los “pasamos en línea”

Vivimos cambiando

Es natural que cambiemos, pero en lo posible siempre debemos tener en cuenta cómo, para qué y porqué cambiamos y que ejemplos vamos dejando a las nuevas generaciones de personas que en el tiempo existirán si confiamos en nuestra condición de vida, nos relacionamos y procreamos vida haciéndonos responsables y entendiendo lo que eso significa, también promoviendo la comunicación real y construcción y fortalecimiento de las relaciones que tengamos con otras personas. Vínculos que que si están formados por personas que piensan y sienten bien no sólo para sí mismas sino para comunidad que integren, tendremos un éxito y felicidad asegurados para todos. 

Entiendo que si está leyendo esto lo hace detrás de una pantalla que usa para trabajar, estudiar o “socializar”, solo recuerde que no tenemos ni debemos estar conectados siempre con lo que vean nuestros ojos o escuchen nuestros oídos sino en lo posible utilizar los tiempos vacíos y oportunidades de oxígeno para compartir nuestras ideas y sentimientos con otras personas. Porque la relación social trae consigo una serie de ventajas para nuestra;

1. Salud biológica y longevidad

  • Reducción del estrés y la inflamación: La interacción social positiva amortigua la respuesta del eje HPA (hipotálamo-hipófisis-adrenal), disminuyendo los niveles de cortisol y protegiendo al organismo del estado de inflamación crónica.

  • Fortalecimiento del sistema inmunológico: Las personas con redes de apoyo sólidas muestran una mayor respuesta inmunológica frente a infecciones y enfermedades.

  • Mayor esperanza de vida: Diversos estudios longitudinales demuestran que poseer lazos sociales fuertes incrementa la probabilidad de supervivencia en un porcentaje comparable a dejar de fumar o hacer ejercicio de forma regular.

2. Salud mental y regulación emocional

  • Protección contra la depresión y la ansiedad: El sentimiento de pertenencia y la validación afectiva actúan como un factor protector ante los trastornos del estado de ánimo.

  • Amortiguamiento del trauma y la adversidad: Contar con una red de apoyo durante crisis personales (duelo, desempleo, enfermedad) facilita el desarrollo de la resiliencia y reduce el riesgo de estrés postraumático.

  • Liberación de neuroquímicos de bienestar: El contacto social, el afecto y la conversación estimulan la producción de oxitocina, serotonina y dopamina, promoviendo estados de calma, confianza y satisfacción.

3. Salud cognitiva y preservación cerebral

  • Reserva cognitiva y estimulación: Conversar, debatir, interpretar lenguaje no verbal y adaptarse a otras perspectivas exige un esfuerzo mental complejo que ejercita las funciones ejecutivas.

  • Prevención del deterioro cognitivo: Mantener una vida social activa en etapas avanzadas de la vida reduce significativamente el riesgo de desarrollar demencia o retrasar el avance de patologías neurodegenerativas.

4. Desarrollo personal, identidad y aprendizaje

  • Construcción de la identidad y autoconocimiento: A través de la interacción con los demás (la «función espejo»), contrastamos nuestras ideas, valores y comportamientos, puliendo nuestra autopercepción.

  • Desarrollo de habilidades socioemocionales: Cultiva la empatía, la tolerancia a la frustración, la negociación, la asertividad y la capacidad de resolución de conflictos.

  • Ampliación de perspectivas y creatividad: Exponerse a experiencias, puntos de vista y conocimientos ajenos nutre el pensamiento crítico y la capacidad de generar ideas innovadoras.

5. Apoyo práctico y progreso colectivo

  • Red de seguridad y recursos compartidos: Facilita la cooperación en la resolución de problemas cotidianos, intercambio de favores, oportunidades laborales y asistencia material en momentos de necesidad.

  • Sentido de propósito y trascendencia: Formar parte de una comunidad o proyecto colectivo otorga al individuo un sentido de significado que va más allá del bienestar egoísta.

Todo eso nos sirve para entender el mundo que vivimos y la historia que subyace en el mismo,